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Orígenes: Es muy común en gran parte de Europa centro-meridional y en Asia menor. Características: Su piel es de un inconfundible color negro con manchas amarillas o anaranjadas. Las manchas tienen forma, tamaño y tonos distintos de un individuo a otro (eso ayuda a reconocerlos). Sobre ellas existen muchas supersticiones: se creía que podían atravesar el fuego sin quemarse o que su presencia en la fuente de un río podía envenenar el agua. Afortunadamente se ha realizado una divulgación científica correcta que ha destacado la inocuidad de este anfibio y ha aclarado su tranquila existencia. La salamandra, de costumbre terrestre y nocturnas, pasa las horas calurosas escondida bajo las hojas secas, musgos, piedras o dentro de las cepas de viejos troncos sin vida. Se nutre de pequeños invertebrados del lecho del río como moluscos, lombrices e insectos que atrapa y devora con cierta dificultad. Se aparea sobre todo en primavera, cerca de alguna balsa de agua. El macho corteja durante mucho tiempo a su compañera, hasta que consigue ponerse bajo su cuerpo y depone una o más cápsulas gelatinosas que contienen el esperma. La hembra procede a aspirarlas por la cloaca para fecundarlos interiormente cuando sea el momento. Estas cápsulas permanecerán en el oviducto donde se convertirán en larvas. Sólo cuando hayan alcanzado un tamaño avanzado saldrán al exterior, en un remanso del río o o un charco. Aquí completarán en 2 ó 3 meses su metamorfosis. Cría en cautividad: Las pequeñas larvas son de difícil cuidado, necesitan agua con mucho oxígeno y poco tratada (el cloro del agua potable quema sus delicadas branquias) y una alimentación adecuada en cuanto a tamaño (primero los tubifex y después trocitos de lombriz). Los adultos, en cambio, son animales de tierra y pueden vivir en un terrario. Terrario: El terrario debe de tener una tapa superior de redecilla. En el fondo habrá que poner tierra de bosque, turba húmeda o trozos de musgo; una corteza o un trozo de teja pueden servirle de refugio durante el día. Salpicar en interior con agua casi a diario (si es de grifo el agua se dejará decantar) e introducir la comida a última hora de la tarde. Las lombrices, por muy cruel que pueda parecernos, deberán de estar troceadas para que no se entierren. Con el tiempo, el animal irá cogiendo confianza e incluso comerá de las pinzas que utilicemos. El terrario no tiene que estar expuesto al sol o iluminado. La temperatura puede ser la de ambiente (15 - 25 grados centígrados). En verano hay que colocar el terrario en el punto más fresco de la casa y salpicarlo de agua abuntantemente. Denominación de la RAE de Salamandra
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Todo lo aquí documentado es a título orientativo, evidentemente siempre es mejor consultar a un especialista en el tema. Pensad que una mascota es una responsabilidad, no abandonar nunca una mascota, además de cruel es un delito.
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