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Preparación de la partida: Se sortea como van a ir emparejados los jugadores (puede ser al azar o acordándolo entre ellos) y se determina también quién da las cartas. Ese jugador tendrá que barajarlas bien y darlas a cortar a su compañero de la izquierda. El palo del triunfo: Al contrario que en la mayoría de juegos, aquí no se voltea la última carta para ver cual es la pinta o palo del triunfo, sino que cuando ya las tiene todas en su mano el jugador que las ha dado decide, en función de sus cartas, que palo quiere que pinte. Si él no tiene ninguno en especial puede consultarlo con su compañero y que sea éste quién marque el triunfo; pero, si tampoco se decantan por ningún palo, pueden decir "butifarra", que significa que quieren jugar a "sin triunfo", es decir, sin que ningún palo mande sobre el resto. Cuando ya la primera pareja ha establecido a qué palo quiere jugar, sus contrincantes pueden hacer otra oferta distinta, pero sabiendo que eso significa doblar las apuestas. Por ejemplo, si el que a dado las cartas ha establecido que se juega a copas, pero la otra pareja cree que puede superar ese juego y se va a oros, decide cambiarlo y entonces todos los puntos valdrán doble. La primera pareja, a su vez, puede volver a subir la apuesta si insiste en quedarse con el primer palo que había establecido. De esta manera, las apuestas quedarían así: Si el triunfo es marcado por la mano y no se le dice lo contrario, la apuesta es simple. Si la mano pide a sin triunfo o a butifarra y no es contestado, las apuestas son dobles. Si la mano marca un triunfo y la otra pareja lo contesta, las apuestas son dobles. Si el triunfo es butifarra o contestado, las apuestas son cuádruples. Si la mano marca triunfo, es contestada y posteriormente decide volver a marcarlo, las apuestas son cuádruples. Si después de contestada butifarra los primeros que la marcaron la vuelven a pedir, las apuestas se multiplican por 8. Desarrollo: Comienza a jugar la pareja que haya establecido el palo del triunfo. Ésta echa una carta sobre la mesa y el resto de los jugadores, de derecha a izquierda, deberán ir tirando sus cartas siguiendo unas normas similares a las del tute. Tenemos obligación de asistir al palo que se juegue y, si es posible, montar la carta. También debemos fallar con un triunfo cuando no tengamos del palo que se juega y, si no podemos ni asistir ni fallar, podemos tirar cualquier carta. En el caso de que sea nuestro compañero el que va ganando la baza también tendremos que asistir, pero no montar ni fallar, sino que podemos descartarnos de cartas que sumen puntos y que de otro modo correrían peligro en nuestras manos. Cuando se juega sin triunfo no existe la posibilidad de fallar, asé que siempre manda el palo que se esté jugando en ese momento; así los jugadores pueden descartarse con más facilidad de lo que no les interese, al no estar tan sujetos a normas. Gana la baza el jugador que haya echado la carta más alta del palo que mande en ese momento, y será él quién comience la baza siguiente. Valor de las cartas
Puntuación: Por un lado se suman los puntos que tiene cada carta, según veíamos en la tabla de puntuación, y, por otro, se anota un punto más por cada baza ganada. Si nos atenemos a las apuestas sencillas, la máxima puntuación que puede alcanzar una pareja son 52 puntos, 40 por los tantos de las cartas y 12 por las bazas. Para que la pareja se pueda apuntar los tantos que ha echo, tiene que haber conseguido como mínimo 26 puntos (la mitad de todos los posible en la partida); si no se ha llegado a esa cifra no se apunta nada. En el caso de sumar más de 26 puntos, por ejemplo 32, no se anotaría los 32 puntos, sino sólo la diferencia entre los 32 que ha echo y los 26 que se le exigen, es decir, que tendría 6 puntos para anotarse, mientras que la otra pareja, como no ha llegado a 26, no se apuntaría nada (aunque habría echo 20 tantos). Si las apuestas están duplicadas o cuadruplicadas, los puntos necesarios para comenzar a apuntárselos no serían 26, sino la mitad del doble de los puntos posibles. Si los puntos son 52, el doble sería 104 y los necesarios para empezar a sumarlos son 52. Denominación de RAE de baza . |