|
|
|
|
. . .
Preparación de la partida: Se decide qué jugador comienza a dar las cartas; éste tiene que barajarlas bien y darlas a cortar al jugador de su izquierda. Se repartirán entonces las cartas de una en una, en el sentido de las agujas del reloj, hasta que cada jugador tenga cuatro cartas. El resto se dejan en el centro de la mesa formando el mazo. Desarrollo: Comienza a jugar el jugador que está sentado a la derecha del que repartió, echando en el centro de la mesa una de la cartas que tiene en la mano. Continuará el jugador sentado a su derecha, que debe tirar una carta del mismo palo y a ser posible de más valor para poder ganar la baza, aunque no es estrictamente obligatorio montar. Si no tuviese una carta del palo que se está jugando, tiene que robar cartas del mazo hasta que consiga una, que será la que deposite sobre la mesa. El resto de cartas que haya ido consiguiendo tendrá que quedárselas en su mano para jugarlas más adelante. Cada baza la gana el jugador que haya echado la carta más alta de ese palo, y el mismo comenzará la baza siguiente. Si cuando se lleven varia bazas, un jugador agotase las cartas del mazo y aún así no tuviese ninguna del palo al que se está jugando, tendría que pasar el turno. Lo mismo sucede cuando ya no quedan cartas en el mazo: cada participante estará jugando con las que tiene en la mano, y perderá turno cada vez que no pueda tirar. Quién gana: No se trata de ganar sino de no perder. Cuando un jugador consigue quedarse sin cartas en la mano deja de jugar, y los demás continúan hasta que sólo queda uno con cartas en la mano, que es el perdedor. El juego se llama Los Burros porque cada una de las letras que componen la palabra "burro" es una penalización para quien pierda. Cuando un jugador pierde su primera mano se apunta la letra B, en la segunda la U, y así sucesivamente. El jugador que llegue a completar la palabra pierde la partida y deja de jugar. El ganador, por el contrario, será el único que quede en la mesa cuando todos los demás hayan completado la palabra. Valor de las cartas
Atener en cuenta: Para jugar mejor las cartas que tenemos en la mano es fundamental llevar una cuenta mental de las que ha ido saliendo, para poder determinar con que palo nuestros contrincantes necesitarán robar más o menos cartas. Denominación de RAE de burros . |