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Preparación de la partida: Los jugadores se sentarán en la mesa con total libertad, al no existir ningún tipo de relación entre ellos; únicamente deben tener cuidado de que sus cartas no sean vistas desde la posición de cualquier otro jugador. Los jugadores deberán decidir, de una de las maneras habituales, quién de ellos será el primero en repartir cartas. También deberán establecer el montante de las aportaciones de dinero iniciales al plato, y de las que efectúa el jugador al que, por turno, corresponde repartir las cartas. Por último y si así lo desean, se establecerá una duración temporal de la partida. Valor de las cartas
El valor de las cartas reflejadas en esta tabla sólo cuentan para saber que un as ganará a todas las demás y que un rey gana a la sota, al seis o al dos. Sin embargo es una tabla jerárquica, ya que los puntos no cuentan como tales, sino sólo para conseguir ganar bazas necesarias para no ser los perdedores. Para empezar: El sistema de juego del julepe es básicamente como el tute, es decir, sigue las mismas reglas y jerarquías de las cartas, aunque, como ya hemos dicho, no tiene importancia el valor de las mismas, dado que no se tiene en cuenta los tantos de éstas; lo que importa es el número de bazas que ganemos. Los jugadores ingresarán en el plato la cantidad económica que decidieron al inicio del juego, representando la suma de estas aportaciones el montante económico a pagar o cobrar, dependiendo de si recibe o si se da un julepe. El encargado de repartir las cartas, después de ofrecer el corte al jugador sentado a su izquierda, lo hará en sentido contrario a las agujas del reloj, entregando a cada uno de los jugadores cinco cartas, de una en una, de dos en dos, incluso primero dos y después tres, a fin de que se coja mejor jugada; él también se quedará la carta de la pinta, con lo que tendrá seis cartas al final del reparto. Desarrollo: Los jugadores en base a sus cartas pueden decidir "pasar", con lo que habrá concluido su participación en esta mano, o "jugar". Cuando todos, menos el que ha repartido (ya que, si algún jugador va, tendrá obligatoriamente que jugar contra él), hayan decidido si van o no, pueden darse varias situaciones:
Así las cosas, el jugador sentado a la derecha del que ha repartido arrojará a ña mesa una carta, teniendo el resto de jugadores que arrojar la suya correspondiente, según las normas generales de seguir el palo y montar las cartas, pero con una salvedad: En el tute, cuando la jugada venía de fallo (alguien ya había arrojado una carta de la pinta al no poder seguir el palo) y jugador tenía que fallar, pero no podía montar la carta de la pinta arrojada anteriormente, podía echar cualquier carta (era lo que denominados irse de fea). En el julepe no: si la jugada viene de fallo y nosotros también tenemos que fallar, tiraremos un fallo aunque no tengamos carta de triunfo para montar el fallo anterior. Arrojadas todas las cartas, el vencedor de la baza la recoge, iniciando de la misma manera una nueva baza, y así sucesivamente hasta acabar con las cinco de que se compone cada mono o ronda. Completadas las cinco bazas, aquellos jugadores que hayan hecho dos bazas habrán dado "julepe" a aquellos jugadores que no las hayan hecho; éstos deberán abonar el montante a que ascienda el plato, repartiéndoselo aquellos. En el supuesto de que todos los jugadores hayan ganado por lo menos dos bazas (evidentemente, esto sólo podrá suceder cuando el número de jugadores que participan en la mano sean dos) se repartirán el montante del plato; entonces todos los jugadores, incluidos los que se la vallan a repartir, deberán aportar la cantidad acordada. El nuevo jugador que reparta deberá dejar en el plato la aportación acordada, incrementándose así el valor del plato, el cual seguirá en alza hasta que sea repartido cuando ningún jugador dé julepe al otro. La partida finalizará cuando los jugadores así lo acuerden o cuando se agote el tiempo establecido al principio de la partida. Un caso especial: Cuando el que reparte las cartas va a por el plato y el jugador de su derecha lo defiende, el juego es igual, salvo que él también se descarta de una carta para tener cinco. A su vez, el que defiende al plato decidirá si empieza él abriendo el juego o lo hace el jugador que ataca el plato. Si gana el retante se llevará el plato, debiendo todos los integrantes, incluido él, depositar la aportación acordada al inicio de la partida; pero si el retante pierde, deberá depositar en el plato el valor del plato, que se multiplica así por dos. A tener en cuenta: 1. Llevar el tres del triunfo solo, o "viudo", no debería ser suficiente para decidir jugar, dado que en un arrastre con el as lo convierte en ineficaz; conviene llevarlo acompañado por otra carta de la pinta. 2. No siempre se ganan las bazas con los triunfos; un as (o cualquier otra carta alta del escalafón) de cualquier palo puede hacer que la ganemos, aunque las posibilidades de ganar una baza por "encarte" son menores cuantos más jugadores jueguen. 3. Los puntos de la cartas no son lo importante, sino ganar por lo menos dos bazas, con lo que no debe importar sacrificar cartas con tal de conseguir las bazas. 4. La posición en la que se encuentre un jugador también puede influir en el resultado, ya que no es lo mismo ser quien empieza o acaba una baza, que ser el jugador que está "en medio", que únicamente arroja cartas según empiecen o acaben los otros jugadores. Estar en medio no es recomendable, ya que no tienes capacidad de influir o de controlar la mano. Denominación de RAE de Julepe . |