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Como todos los años, se acerca uno de los
momentos de más audiencia: tres minutos antes de las campanadas de
fin de año, unos 25 millones de espectadores esperan impacientes a
que las doce campanadas marquen el fin del año viejo y el comienzo
del año nuevo.
También como todos los años, los anunciantes luchan por conseguir
ese espacio que les asegura una audiencia expectante.
Televisión Española es, con diferencia, la que más público suele
reunir, alrededor del 40%, en su retransmisión de las campanadas
desde la madrileña Puerta del Sol y en consecuencia es la que más
ingresos obtiene por esos anuncios.
A diferencia de las campañas convencionales, los spots de fin de
año no se venden en paquetes a los precios que marca la emisora
sino que se suelen sacar a subasta entre las agencias de publicidad
que, a su vez, dedican un apartado especial de sus presupuestos a
estos anuncios ya que el precio de un segundo en estos momentos es
de 7.200 euros por segundo cuando su precio en un día normal en la
misma franja horaria no llega a los 500 euros por segundo (que
tampoco es poco).
A la hora de valorar esos precios también hay que tener en cuenta
que a través de los medios de comunicación y de artículos como
éste, el hecho de lanzar el último anuncio del año tiene un valor
añadido que refuerza a las marcas que son lo suficientemente
poderosas como para poder comprarlo. Por esto Retevisión hizo un
gasto de casi 600.000 euros en un spot de cincuenta segundos que,
eso sí, fue el último anuncio del milenio. |