Chicas Escorts de Madrid
Eperiencias de un hombre de pueblo
Entré en conversación con una chica de Madrid que me pareció un encanto de mujer ¡Qué mujer! Era una chica de las denominadas "chicas de bandera" o también "mujer bandera" Pero además de ser una escultura, era una chica muy abierta y simpática. Allí en la barra de un club de Madrid al que no citaré empezó mi pequeña y placentera aventura. Estaba sentada en el taburete mirando al espejo que tenia a su frente, supongo que observando al chico o chica con el que entablaría conversación.
Sus piernas cruzadas dejaban ver generosamente sus preciosos muslos, a los que pertenecían unas largas piernas con sus pies calzados con unas sandalias de tacón alto ¡En su totalidad, valla piernas! Yo por lo general no soy nada lanzado ¡Tímido, diría yo! Pero esa noche me encontraba especialmente desinhibido ¡No! Para nada iba bebido y mucho menos drogado, simplemente me encontraba bien conmigo mismo y saqué el valor para dirigirme a ella:
-Hola ¿Estás sola?
-No, Ahora estoy acompañada por ti. Esas fueron nuestras primeras palabras, después vinieron las preguntas habituales:
-¿Cómo te llamas? Yo me llamo Luís.
-Yo me llamo... ¡Digamos! Noemí, Encantada Luís.
-¿Puedo preguntarte a que te dedicas?
-Si te digo que no ¿Te quedarás callado?
Me contestó con una sonrisa en sus labios y una mirada especialmente sensual que me cautivó y rotundamente le contesté:
-No, Noemí, No me callaré. Hoy, esta noche tengo ganas de hablar y me encuentro solo en esta gran ciudad como es Madrid. Quiero hacer una amiga para pasármela bien ¿Quieres serlo tú?
-Eres un tío muy lanzado, eso me gusta ¡Fíjate! Me has caído bien, te contestaré a que me dedico.
-Estoy impaciente ¡Dime!
-Soy una call girls ¿Sabes a que me refiero?
No, para nada sabía a que se refería cuando me dijo que era una "call girls" aunque la traducción literal del inglés es "chicas de llamada" le contesté:
-No se a que te refieres ¡Explícamelo! -Te lo explico muy rápido Luís. El término "call girl" en el mundo de la prostitución es con el nombre que se denominan a las chicas que la ejercen. Sus contactos los efectúan mediante llamadas telefónicas y quedan en el hotel o casa del cliente. La traducción correcta al castellano es "chica de cita" ¿Te ha quedado claro?
-Sí Noemí, me ha quedado muy claro. ¿Quieres que subamos a la habitación de mi hotel, está muy cerca?
-Lo siento Luís, hoy estoy de fiesta y no puedo complacerte. Para no variar, como estaba tan lanzado, y ahora también excitado seguí insistiendo hasta que Noemí accedió a irse conmigo. Pasé una noche realmente excitante.
Viaje a Madrid
Después de mi periplo por la ciudad de Barcelona, me encontré en Madrid, después de un agotador día de trabajo me dispuse a pasar un rato agradable durante el tiempo que quedaba de día, y como no podía ser de otra manera me encaminé hacia la zona de alterne. Como no conocía ¡Ni conozco! Madrid, paré un taxi y le dije a su conductor que me llevara a un club de chicas call girls ¡Valga la repetición! El taxista muy amablemente me dijo que no conocía ningún local de chicas de citas por teléfonos, pero que sabía de un club donde estas call girls solían reunirse. De todas maneras si usted lo desea, le puedo dar el teléfono de una call gril, que sin lugar a dudas le hará pasar un buen rato.
Como
soy más de pueblo que una cabra, siempre confundo los términos y en lugar de
decir mujer de cita, chica de cita, joven de cita. Digo chica, chica de cita ¡Qué
difícil es dominar la jerga de la noche! En el pueblo, siempre que quiero una
mujer para pasar el rato... ¡Lamo a