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El
proyecto (IV) La penetración

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Datos ténicos |

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| Título: |
El
proyecto (IV) La penetración |
| Autor: |
Gestialba.com |
| Productor: |
Gestialba.com |
| Gión: |
Gestialba.com
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| Protagonista principal: |
Elena. |
| Actores: |
Elena,
Alan. |
| Musica: |
Gestialba.com |
| Fotografía: |
Gestialba.com |
| Editada: |
2006 |
| Género: |
Erótico |
| Duración: |
005
minutos |
| Recomendada: |
Mayores de
18 años |
Relato
Amiga Elena, ¡lo has
logrado! Estoy tan excitado que no creo que el primer torrente de semen
sea para ti, es tal la erección que en estos momentos tengo, que a duras
penas si me contengo.
Me levanto, menos mal que nadie me ve, la foto es espectacular ¡de risa
diría yo! suerte que llevaba puestos unos pantalones de pinzas con algo
de holgura, de lo contrario hubiera reventado el pantalón.
-Elena ¡mira como me has puesto! Levanta, vamos al dormitorio de
invitados allí estaremos mucho más cómodos y te trataré como te
mereces hermosa mía.
Entre gemidos, balbuceos y toda melosa, le entiendo que dice:
-Si guapito mío vamos, pero quiero que
me lleves tú en brazos.
(Caprichitos ya, pero si aún no estás
embarazada), con su lengua humedece sus labios y da a su boca un aspecto
todavía más excitante si cabe.
Abre los ojos, se pone en pie, mira a mi maltrecho pene, se sonríe y me
da un espectacular beso buscando con su lengua la mía, era casi
interminable que dulzura de mujer, ¡Cómo no me había dado cuenta! ¡Aparentemente
está colada por mí!
Me tiemblan las piernas, yo soy un hombre fuerte, pero no sé si la podré
complacer en su deseo de llevarla al dormitorio ¡venga Alan ánimos!
La levanto cogiéndola por la espalda con la mano izquierda a la altura de
los pechos ella echa sus brazos a mi cuello sin dejar de besarme, con la
mano derecha la situó hacia la mitad de los muslos, la alzo con suavidad
y me dirijo al dormitorio.
Con un poco de esfuerzo he podido llegar, este corto tiempo de traslado me
ha servido para controlar mi gran excitación, mi pene sigue igual de
erecto, ya tengo ganas de bajarme los pantalones el roce me está matando.
Dejo a Elena suavemente sobre la cama, sin ni siquiera apartar la colcha,
pero da igual es de seda y su contacto es fresco y excitante. Trato de
incorporarme pero no suelta sus brazos.
-Como puedo me quito los zapatos ¡Qué suerte Elena! Poco antes de llegar
me he pegado una ducha y me he cambiado de ropa interior, siempre me ducho
por la mañana pero hoy no sé por qué lo he dejado para la tarde.
-Ven guapito mío, ¡hazme tuya! Bésame cada centímetro de mi cuerpo con
esa boquita con sabor a caramelo. ¡Me siento en las nubes! ¡Estoy a
punto! ¡Eres un solete!
Aparto sus fogosas manos de mi cuello y se las deposito estiradas a la
altura de los
hombros y con las palmas hacia arriba, empiezo con mi sesión de besos y
pequeños lamidos. Partiendo desde la cara, primero un beso en la mejilla
izquierda luego en la derecha.
-¡Si, mi amor sigue!
-Cierra sus ojos y con sus manos me
quiere volver a sujetar, no, cariño deja los brazos extendidos.
Sigo besándola en los ojos, en la nariz, la boca una oreja la otra y en
ambos lados del cuello, poco a poco me dirijo hasta el canalillo de sus
pechos sin dejar de lamer y besar. Elena de vez en cuando deja escapar un
gemido de placer, yo no lo hago pero también estoy que no puedo más.
De sus pechos paso a su axila, ¡Qué delicia besarla! Se nota que ha
pasado por casa y que se ha preparado a conciencia huele de maravilla ¡Qué
fresco aroma! Cuando siente el contacto de mi boca y mi lengua en su
axila.
-¡OH guapito mío, qué me he perdido
hasta ahora!
Sigo mi labor, mi placer, besándola lo
más suave que puedo, primero el brazo, el antebrazo y por último la mano
beso toda su palma y cada uno de sus dedos hago el camino de retroceso y
paso a la otra axila, todo lenta muy lentamente.
-Alan, estoy a punto de llegar al orgasmo ¡eres maravilloso! ¡Lo haces
bien, pero que muy bien! Sigue por favor, no te pares.
-No Elena no lo haré, yo también
estoy a punto de eyacular.
Me tomo un pequeño respiro, y es ella la que ahora coge las riendas
(nunca ha dejado de tenerlas) hace que me estire en la cama boca arriba y
ella se coloca encima de mis muslos y coloca sus piernas en posición
arrodillada a cada lado de mis caderas, siento su peso sobre mi pene y
estoy haciendo un verdadero esfuerzo por no correrme, aunque estoy
empapado de los fluidos que preceden a la eyaculación.
Elena sigue con su maestría y roza su braguita contra mi pene varias
veces, siento que me voy de viaje ¡Qué placer! Esta mujer es una máquina
de crear emociones. Me desabrocha el pantalón, lo baja a la altura de las
rodillas junto con mi calzoncillo. Mi pene salta sin vergüenza alguna señalando
hacia la lámpara.
-¡k.o.! Guapito mío, que bonito es tu
pene y además parece que tiene ganas de correrse.
Elena observa que si no se da prisa perderá mi semen, ni corta ni
perezosa, se pone en pie a la altura de mi miembro, se remanga el vestido
por encima de sus caderas y se aparta la braguita a un lado y me deja ver
su preciosa vagina también chorreante de fluidos, inicia la bajada. En
ese momento le pregunto:
-¿Elena, es que no me vas a colocar un
preservativo?
-¡No te preocupes estoy protegida!
Además si me quedo embarazada mejor.
Parecía que perdía el sentido, es un placer indescriptible ¡Qué mujer!
Baja lentamente e introduce mi pene palpitante en su hermosa y lubricada
vagina, inicia unos movimientos lentos de entrada y salida hasta el fondo.
-Elena no
aguanto más, no pasaron ni 15 segundos y me corrí, ella como buena
amante, al sentir en sus entrañas el calor de mi eyaculación, también
se corrió o fingió hacerlo.
A sido la experiencia más placentera de toda mi vida ella parece haber
disfrutado, o simplemente me engaña, pero me da igual, eso es amor.
*-*-*
Sigue
Denominación de la RAE
de Género
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