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Hacia
el éxtasis en la cima (II)

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Datos ténicos |

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| Título: |
Hacia el
éxtasis en la cima (II) |
| Autor: |
Gestialba.com |
| Productor: |
Gestialba.com |
| Gión: |
Gestialba.com
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| Protagonista principal: |
Mary y
Pipo |
| Actores: |
Mary y
Pipo |
| Musica: |
Gestialba.com |
| Fotografía: |
Gestialba.com |
| Editada: |
2006 |
| Género: |
Erótico |
| Duración: |
005
minutos |
| Recomendada: |
Mayores de
18 años |
Relato
La
noche fue de temperatura agradable, en verano las noches en la montaña a
1950 metros
de altitud son frescas, pero esa noche pareció darnos la bienvenida con
una temperatura ideal. Entramos los sacos en la tienda y dormimos encima
de la colchoneta aislante y del saco, estuvimos hasta las 2 de la mañana
disfrutando mutuamente de nosotros. Decidimos dormir un poco, ya que a las
5 de la mañana tenemos pensado empezar la primera excursión, son 6 horas
de caminata hasta la cima y 4 de bajada. Será un día largo.
-Buenas noches Mary, que descanses.
-Buenas noches para ti también Pipo. ¡Espero que sueñes conmigo!
-Soñaré en el polvo que mañana te echaré en la cima del pico
Margalida. ¡Prepárate, será apoteósico! ¡Hasta mañana mi amor!
-Ummm.
Mary al igual que yo estaba rendida y se había quedado dormida durante la
conversación, el día había sido agotador.
A las 5 en punto de la mañana, suena el despertador de nuestros relojes
de pulsera. Son pocas las ganas de levantarse pero hay que cumplir con el
horario. No queremos que nos coja la noche en ninguno de los picos. No
queremos hacer vivaque, queremos siempre bajar y acampar al lado de un
riachuelo o de un lago. Ya hemos dormido muchas veces en los picos con el
saco al raso y no merece la pena pasar frío y mucho menos tener la
posibilidad que te caiga una nevada y te quedes aislado o incluso pierdas
la vida. ¡No, eso no es para nosotros! ¡Amigos la experiencia, es la
madre de la paciencia!
Lo primero que toca es un buen aseo. Por la mañana lo que mejor apetece
es refrescarse la cara con agua fresca que es muy saludable. Pero amigos míos,
si queremos andar y andar mucho, hay dos zonas de nuestro cuerpo de las
que no podemos olvidar su higiene diaria: Los pies, hay que cuidarlos como
si fueran dioses, que lo son, si dejamos un día sin lavar los pies, lo
podemos pasar tan mal que inclusive podemos terminar las vacaciones y además
sufrir hasta llegar a nuestro domicilio. Por eso hay que lavar diariamente
nuestros pies, secarlos muy bien y aplicarles una crema hidratante y
polvos secantes, así estarán felices ellos y tú. La otra zona es la íntima,
tanto la mujer como el hombre ha de lavar con jabón secar bien y aplicar
una crema específica para la piel de ese lugar, las ingles tienen que
estar bien hidratadas. Andar con rozaduras es un suplicio. No os riáis de
estos consejos ¡No son ninguna broma! Recordad, en la ciudad si un día
no te lavas. ¡Hueles a rayos! Vuelves a tu casa y no pasa nada. En la
montaña tienes muchas posibilidades de que te salga una rozadura y
entonces te toca sufrir. ¡Sufrir nunca es bueno! Para terminar un pequeño
detalle, no utilicéis nunca jamás dos días seguidos los mismos
calcetines. Tenéis que llevar repuestos suficientes, dedicarles un tiempo
a lavar y secar los ya utilizados. En la montaña, lavamos los calcetines,
los estrujamos bien los ponemos encima de una piedra y el sol los seca en
una hora, si por cualquier motivo no podemos perder una hora, Lo colgamos
en la mochila y el sol y el aire lo secarán.
Mary y yo ya estamos preparados, hemos desayunado un café con leche
calentado con nuestro hornillo de gas y dos barritas energéticas que nos
darán calorías suficientes hasta el medio día, si durante el trayecto
nos sentimos débiles tomaremos otra barrita o las que sean necesarias.
Llevamos suficientes para los días que vamos a pasar en la montaña.
Amigos la montaña es muy bonita pero es sacrificada. Sólo podemos cargar
lo que cabe en la mochila, no más. Cuando llevemos 3 ó 4 días nos
acordaremos de cómo saben las fabadas asturianas en lata, ¡Qué ricas!
Pero amigos, hay lo que hay, barritas energéticas frutos secos, sobres de
comidas concentradas y compuestos vitamínicos.
-Mary, ¿Estás lista?
-Sí, lo estoy.
-¡Vamos a por el Margalida! ¡Nos espera una buena recompensa!
-¡Calla, Pipo y tira, que siempre estás pensando en lo mismo!
-¿A caso tú no?
-Yo también igual que tú ¡Es que es tan rico! ¡Vamos, vamos, que no
nos vamos!
Después de esta pequeña broma entre Mary y yo iniciamos la ruta de
subida, apenas empieza a amanecer, damos nuestros primeros pasos. Por
delante nos quedan casi 12 horas de dura caminata, nosotros siempre
llevamos la mochila preparada para cualquier imprevisto por lo tanto pesa.
¡Nos gusta ir seguros!
Cogemos dirección hacia la cabaña de Llosás que está a una altitud de
2220 mts sobre el nivel del mar, es un punto de referencia para
direcciones excursiones varias, a la que llegaremos en aproximadamente en
una hora, siempre bordeando la ladera izquierda del río Llosás, es un
bonito camino con pinos negros y abetos. Hay saltos de agua en el torrente
que son verdaderas joyas para la fotografía. La cámara de fotografiar es
un aparato que nunca dejo olvidado, llevo memorias y baterías para hacer
todas las fotografías que me apetezca. ¡Nos encantan!
Hemos llegado al bonito prado de la cabaña de Llosás en 55 minutos, es
un gran llano en la mitad de la subida, gran parte de él está
encharcado, aquí se une el caudal del torrente Llosás y el caudal del
torrente del Vallhiverna. Hemos visto gran cantidad de saltamontes de
color verde. Los pinos y abetos dejan de vivir a estas alturas solamente
hay arbustos de pequeño tamaño y hierva. Ahora el paisaje toma el
característico de la alta montaña, piedra y alguna que otra planta.
Después de disfrutar de la travesía de este pequeño prado, nos
dirigimos hacia el lago de Llosás torrente arriba subiendo por su parte
izquierda, Hemos realizado una inspección ocular con los binoculares, es
una subida empinada pero no difícil. Calculamos 50 minutos para salvar el
desnivel de 273 mts que nos separa del lago Llosás que está a una altura
de 2493 mts.
Tras haber cubierto los 273 mts de desnivel por un camino serpenteante de
piedra y bonitos saltos de agua del torrente, hemos llegado al lago de
Llosás, es un lago de forma casi circular y de unos
40 metros
de diámetro está habitado por grandes truchas por lo menos me ha
parecido verlas.
-¡Mira, Mary, hay truchas!
-¿Qué dices, yo no veo ninguna trucha, no pueden haber truchas a estas
alturas, en invierno se congelarían y morirían?
-Me ha parecido verlas. ¡Bueno será mi imaginación!
Hemos descansado 15 minutos tiempo que hemos aprovechado para sacar
algunas fotos y comer unas almendras tostadas. Desde aquí hay una
preciosa vista de la zona. Son las 8:30 de la mañana y nos dirigimos
ahora en dirección del pico Margalida. Vamos hacia el Este por el
torrente del lago pequeño de Llosás que está a una altura de 2540 mts,
andamos unos
200 metros
por la ladera izquierda del torrente y remontamos por el Norte el
acumulación de rocas sueltas y los impresionantes bloques que dan sensación
de escalera, dejamos el Glaciar del Russell a nuestra derecha (por cierto
casi no tiene nieve) y ascendemos hasta el pico por sus caprichosas piedra
sueltas. Primero sube Mary, yo me separo lo máximo que puedo de su
vertical, así si caen piedras no tengo el peligro de ser golpeado. Ni que
decir tiene que llevamos colocados nuestros cascos de protección. Si la
subida es difícil, utilizamos material de escalada. Mary sube primero sin
la mochila, subimos las mochilas y luego subo yo así hasta la cima.
Tenemos por costumbre no dejar nunca la mochila, en ella va todo el
equipo, si la dejamos atrás y la necesitamos ¿Quién no la traería?
¡Al fin arriba! ¡Lo hemos logrado! Siempre que hacemos una cima Mary y
yo nos damos un beso de celebración y nos hacemos una foto de rigor con
el disparador automático.
Hemos llegado a las 12:30 de la mañana. El pico Margalida es de cima muy
pequeña, apenas si tenemos sitio para poner los sacos. Hace un día espléndido
no hay ni una sola nube, las fotos saldrán fantásticas. Después del
beso de rigor acomodamos las mochilas, extendemos nuestras colchonetas
aislantes para no clavarnos las piedras en la espalda. Mary me pregunta:
-¿Te toca debajo o arriba, pipo?
-Me toca debajo, prepárate que voy. Aun en casa nos turnamos la posición
que adoptamos para hacer el amor. Es un sistema para que ninguno se crea
superior al otro, es una pequeña tontería que funciona.
Ni corta ni perezosa, mas bien ansiosa, Mary divisa todo el perímetro y
observa que no hay nadie lo suficientemente cerca como para molestarnos.
Se desnuda completamente incluidas las botas.
-¡Mary estás loca, desde el pico Aneto te van a ver!
-Déjalos, que disfruten, no les hará daño. Te espero ¡Date prisa!
Siguiendo las indicaciones de Mary, también me desnudo y empezamos a
besarnos como si fuera la primera vez que lo hiciéramos, cada segundo que
pasaba estábamos más excitados. Moviéndonos como podemos disfrutamos de
nuestra aventura. Su sexo está sudado que junto a la lubricación de la
excitación está más que apetecible yo estoy super cachondo, no es para
menos, es la primera vez que echamos un polvo a
3241 metros
de altitud y con el morbo de que nos pillen en pleno acto sexual. Después
de unos minutos de caricias, sin más dilación, Mary se introduce mi
polla en su excitado coño, tiene un chocho salvaje sin depilación, es
como a ella le gusta, está realmente mojada al unirse nuestros genitales
sentimos un agradable frescor. Después de minutos nos corremos el placer
es indescriptible, Mary pega un grito que se ha debido sentir en todo el
valle, seguimos nuestro lento mete y saca hasta quedar exhaustos pero
satisfechos.
Hemos sentido gente que se acercaba, pero era tanto el morbo que hemos
seguido disfrutando de nuestro coito, es una follada que debemos recordar
toda la vida. Suben y nosotros, riéndonos de pura satisfacción, nos
vestimos con lo mínimo y nos sentamos a comernos unas barritas energéticas
para recobrar fuerzas.
Los montañeros llegan hasta donde estamos nosotros, que es el punto más
alto y todos de pie como podemos charlamos un poco. Uno de los montañeros
pregunta dirigiéndose a Mary:
-¿Ha ido bien la subida?
-Excitante, ha sido genial, estoy deseando llegar al pico Russell para
volver a experimentar la misma excitación, Mary pícaramente sonríe.
Como es costumbre si coincides con algún montañero en un pico nos
hacemos una foto conjunta de cortesía. En casi todos los picos de más de
3000 metros
suelen haber un libro para que firmes y quede constancia de que has estado
allí. Ese libro lo suelen poner las asociaciones de escalada. Así
cuentan las personas que han subido. En este caso en el Margalida no lo
había cuando nosotros subimos. Nos despedimos de los montañeros y
empezamos la bajada en dirección al lugar de acampada.
No habíamos bajado ni 3 minutos, nos giramos y vemos a los montañeros
que iban por la cresta en dirección al pico Tempestades, es una ruta un
poco difícil de hacer, perro ellos la inician, se les ve experimentados.
Mary y yo nos miramos y casi al unísono damos la vuelta y volvemos a
hacer cima. 2 cimas en el mismo día, llegamos soltamos las mochilas y nos
marcamos un nuevo polvo, pero esta vez vestidos ella se baja su ajustado
pero suave pantalón y se introduce mi pene en su caliente vagina, fue
espléndido lo pasamos muy bien. Nos quedamos descansando durante una hora
tomando el sol, nos pusimos crema en nuestros brazos piernas y cara para
no quemarnos.
-¡Estamos muy mal, Mary!
-¿Por qué, Pipo?
-¡Sólo pensamos en follar y follar!
-¿Pipo, le hacemos daño a alguien? ¡Verdad que no! ¡Pues ríe,
disfruta y calla!
Son las 15:00 horas, por segunda vez iniciamos la bajada en dirección al
torrente que abastece de agua el lago pequeño de Llosás y allí
buscaremos un lugar para plantar nuestra tienda. Cuando lleguemos lo
primero que haremos es abastecernos de agua, llevamos dos cantimploras
cada uno, para la bajada nos queda una llena.
La bajada la hemos realizado acercándonos todo lo que podemos a la
vertical del pico Russell y de ahí haciendo zig zag hasta el lugar de
acampada en el torrente del lago pequeño de Llosás. Dejamos nuestras
mochilas en el lugar escogido nos refrescamos, nos aseamos y disfrutamos
de lo que nos queda de tarde, haciendo fotos de todo lo que vemos y de
nosotros mismos. Sobre las nueve de la noche nos hacemos la cena, un sobre
de comida preparada, carne estofada con hortalizas que calentamos con el
hornillo de gas. Después de 12 horas andando esa comida sabe como si se
tratara del mejor plato elaborado por el mejor cocinero y comida en el
mejor de los restaurantes. ¡Qué delicia!
-¿Te gusta Mary? ¡Yo la encuentro deliciosa!
-¡No hay más, ya se sabe, no se consuela el que quiere, si no el que
puede!
-No es así Mary.
-Pipo, lo mismo da, que da lo mismo ¿No crees?
Mary como siempre se lo toma todo a broma, es una mujer verdaderamente
interesante, aparte de estar como para mojar pan.
Al anochecer, montamos la tienda en un lugar apropiado, siempre vigilando
que si llueve, no estemos entorpeciendo las ramblas de agua y nos
preparamos para dormir, hoy parece que vamos a tener una noche serena. Estábamos
agotados:
-¿Mary nos quedamos despiertos para ver las estrellas?
-¡Para estrellas estoy yo, Ummm!
*-*-*
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Denominación de la RAE
de Género
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