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Me
enamoré de sus piernas (VI)

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Datos ténicos |

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| Título: |
Me enamoré
de sus piernas (VI) |
| Autor: |
Gestialba.com |
| Productor: |
Gestialba.com |
| Gión: |
Gestialba.com
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| Protagonista principal: |
Evelin |
| Actores: |
Evelin,
Jorge, Lorena, Jennifer |
| Musica: |
Gestialba.com |
| Fotografía: |
Gestialba.com |
| Editada: |
2006 |
| Género: |
Erótico |
| Duración: |
005
minutos |
| Recomendada: |
Mayores de
18 años |
Relato
La hora ha llegado, no se si me estaré metiendo en
un lío. Como medida de precaución dejaré dicho donde me voy a pasar el
fin de semana:
-Mirian, me marcho. Como usted sabe esta semana no ha sido la mejor de mi
vida, quiero que sepa que este fin de semana lo pasaré en el chalet de la
Srta. Evelin, el lunes a las nueve estaré aquí. Si por cualquier causa
no he llegado o avisado antes de las 10:00 de la mañana infórmelo a la
policía.
-Que lo pase muy bien Sr. Jorge.
-Mirian espero que usted pase también un buen fin de semana.
Mirian me mira y me sonríe, da la sensación de que sabe algo, empiezo a
ver fantasmas por todos sitios. ¡Creo que estoy obsesionado!
A las 7:00 de la tarde, puntual como es habitual en mí, llego a la mansión
de Evelin llamo al timbre de entrada, me abren la verja del garaje y así
puedo dejar el coche a buen recaudo. Me están esperando, nada más bajar
me encuentro con esas tres hermosas mujeres, vestidas a cual más
seductoras.
-Hola Jorge.
Evelin me saluda y me da un beso en los labios, a continuación hace las
presentaciones pertinentes:
-Jorge. Aunque ya os conocéis, te presento a estas dos hermosas chicas,
Jennifer y Lorena, dos buenas amigas mías.
Tanto Lorena como Jennifer me saludan con un beso en los labios, la tarde
parece que empieza bien. Evelin como anfitriona coge la voz cantante y
hablando de la buena tarde que hace nos acompaña dentro de la casa,
entramos en el extraordinario salón que ya conozco, Evelin me pregunta:
-Jorge, como invitado que eres ¿Qué quieres que Hagamos? Estamos a tu
disposición.
Durante unas décimas de segundo me quedo mudo, un poco cortado a pesar de
la experiencia que tengo con el trato de mujeres. Esta me deja fuera de
juego, es muy directa, me gusta pero me asusta.
-Evelin, Jennifer y Lorena. Os quiero hacer saber que voy a intentar
satisfacer mis fantasías sexuales. Si pido algo con lo que no estéis de
acuerdo me lo decís y yo lo entenderé. También os agradeceré que
vosotras aportéis vuestras fantasías.
Las tres me miran con ojos lascivos y mirada pícara. Como si me hubieran
leído la memoria, Jennifer y Lorena empiezan a besarse. Me encanta ver
besándose con amor a las mujeres. Esto me hace pensar que la hipnosis no
fue tan mal. Evelin se acerca a ellas y les acaricia el trasero por encima
de sus vestidos y pregunta:
-Chicas. ¿Qué queréis tomar? ¿Y tú Jorge?
Evelin llama por el timbre silencioso y en unos segundos hace su aparición
una señora de unos 60 años que hoy hace de camarera. Le pide las bebidas
y le dice que cuando las traiga, ya se puede marchar, nos serviremos
nosotros directamente del bar. Esto quiere decir que estaremos solos o por
lo menos es lo que me quiere hacer creer.
Lorena y Jennifer dejan por el momento la sesión de besos y se dedican a
tomar la bebida entre charlas y risas. Para que no sea tan aburrido y
agotador, Evelin ha propuesto que escuchemos música, veamos películas,
comamos y hagamos todo lo que nos apetezca, pero que no nos desnudemos ya
de inicio. Es cierto y estoy de acuerdo que si se pasa la chispa comienza
el tedio, cuando es sexo y no hay amor. ¡Vamos, que el amor dura lo que
dura, dura!
-Chicas, se me ha ocurrido jugar al juego de las prendas con una baraja de
cartas, pierde el que saque la carta más alta.
-Evelin. ¿Tienes una baraja de cartas?
-¿Cómo la quieres? ¿Española o francesa?
-Española irá bien. Las reglas del juego serán las siguientes:
Empezaremos estando sentados como ahora, tú Lorena junto a Jennifer y
Evelin junto a mí. Primero levanta Lorena y corre el puesto hacia la
derecha y el que saca la carta más alta pierde y se tiene que quitar una
prenda y pasársela al que está a su derecha y esta a su vez la suya de
la misma clase al de su derecha (ejemplo: braguita por braguita o zapato
por zapato), ganará aquel que se quede sin ninguna prenda suya. Y como
ganador tendrá que hacer todo lo que los perdedores manden. Como este
juego puede tardar horas en concluir, el que pierde la mano tendrá que
hacer lo que el siguiente de la ronda ordene. La próxima mano saca
primero el siguiente al que ha perdido, siempre en dirección a las agujas
del reloj.
-¿Estáis de acuerdo, Chicas?
Jennifer, da su opinión: Me parece muy divertido, pero cuando tú Jorge
te tengas que poner una prenda nuestra ¿Cómo lo harás? Nosotras somos
de la misma talla pero no es tu caso. Además te sobra el pantalón, la
camiseta vale como sujetador y a nosotras el portaligas la que lo lleve.
Así tendremos todos las mismas prendas.
-Esta solucionado, si no me cabe la prenda simplemente me la pongo por
encima y reiremos que es de lo que se trata. De entrada nos quitaremos lo
que nos sobra, vosotras el portaligas y yo el pantalón y la chaqueta. La
que no lleve sujetador ya se está buscando uno para ponérselo.
Lorena se levanta y se dirige al equipo de música, elije un CD preparado
de un combinado de música clásica que sonando en el sistema cuadra-fónico
de hilo musical es pura delicia relajante.
Cuando comenzamos ya hemos pasado una hora de risas y charlas. Evelin es
una anfitriona sensacional, para nada parece la jefa de Lorena y Jennifer,
cuando hay que hacer algo no lo duda, lo hace.
Empezamos la primera mano, levanta Lorena un 5 de copas, Jennifer 7 de
oros, Evelin 3 de copas y yo 10 de espadas.
He perdido yo, por lo tanto le paso mis calzoncillos a Lorena, esta le
pasa su braguita a Jennifer, esta a Evelin y Evelin me pasa su braquita a
mí. En el intercambio nadie ha perdido detalle de ver sus piernas, coños
y polla. Cuando me he puesto la braguita de Evelin mi pene se ha puesto a
palpitar de puro placer. Las risas son de verdad sinceras lo empezamos a
pasar genial. Ahora como yo he perdido, le toca a Lorena decir lo que
tengo que hacer:
-Jorge, tienes que levantarme el vestido y darme un beso en mi coño por
encima de tus calzoncillos.
Lorena es una mujer con mucho humor y ha hecho que bese mis calzoncillos.
Las risas y la excitación crecen por momentos.
Charlamos y reímos, contamos las sensaciones y excitación que sentimos
con las prendas del otro.
Otra partida, la segunda, Lorena saca el 11 de copas, Jennifer, el 10 de
bastos, Evelin el 12 de oros y yo el 5 de espadas.
Ha perdido Evelin y decide pasarme el vestido. Las carcajadas no se hacen
esperar, es excitante ver las hermosas chicas cambiarse de ropas y sobre
todo se lo pasan genial viéndome a mí sufriendo poniéndome el vestido
de Evelin. Como no me cabe simplemente me lo pongo por la cabeza y lo
descanso sobre mis hombros. Mi estampa es patética, zapatos con
calcetines, braguita tapando pene excitado, camiseta de algodón y vestido
puesto sobre el cuello. No dejamos de reír, a alguien se le escapará la
orina. Ahora me toca decir que es lo que hará Evelin que es la que ha
perdido. Como me gusta como luce con el vestido de Jennifer, le pido que
baile para todos nosotros durante un minuto.
Evelin comienza el baile, y se mueve de maravillas es tan sensual que
todos sin dudas estamos pensando en poder disfrutar de ella más
profundamente.
En este momento ya nos estamos sirviendo el segundo trago, yo no cambio de
bebida sigo con mi naranjada que no hace que pierda el rumbo, tengo que
estar despierto no sea que suceda algo imprevisto. Ellas hasta ahora están
tomando güisqui, espero que cambien pronto o me quedaré sin compañeras
de juego en pocas horas. Escuchar música clásica de fondo con un volumen
adecuado y acompañado de estas excitantes mujeres es verdaderamente un
gran placer.
Iniciamos otra partida, yo saco el 1 de copas, Lorena el 8 de bastos,
Jennifer el 9 de copas y Evelin 10 de espadas.
Vuelve a perder Evelin, esta vez decide ceder su braguita, que es la que
recibo yo, ya empieza ha tener mezcla de aromas el de Jennifer y el de
Evelin, antes de colocármelas las huelo con sumo placer, ellas al verme
hacen lo mismo con sus respectivas prendas. Me toca de nuevo pedir qué es
lo que tiene que hacer Evelin. Ahora tienes que hacer una paja a Lorena
utilizando tus dedos de la mano derecha y cuando esté al máximo de
excitación sorberle todo el jugo vaginal y tragártelo.
No protestó, simplemente lo hizo y disfrutó del momento, daba la sensación
de haberlo hecho muchas veces, la cara de placer de Lorena era digna de
ver y los gemidos cada vez de mayor volumen. Jennifer y yo mirábamos con
ojos de deseo. Estábamos disfrutando de todo lo que hacíamos.
Partida tras partidas fuimos disfrutando de cada uno de nosotros, no
necesitábamos que el juego concluyera, ya que practicamos el sexo todos,
juntos y por separado. Estuvimos así hasta la 5 de la mañana que
quedamos todos exhaustos. Nos fuimos a la cama por parejas. Por una parte
Lorena y Jennifer y Por otra Evelin y yo. Ellas estaban alegres pero en
ningún momento se pasaron, dejaron de beber güisquis para pasar a
naranjadas tónicas, limonadas y colas con un poco de alcohol. Dormimos plácidamente
hasta las 12 de la mañana de sábado.
La cosa no parecía ir por mal camino, lo estábamos pasando tan bien que
nadie reprochaba a nadie lo que nos mandábamos a cumplir y de veras que
hicimos de todo, todo consentido y divertido.
Solamente deseo que todo este placer no acabe en una encerrona para
hacerme hablar de una cosa que por otro lado no tengo ni idea de qué es.
Sigue
Denominación de la RAE
de Género
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