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Fotos
de culos de hombres

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Datos ténicos |

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| Título: |
Fotos de
culos de hombres. |
| Autor: |
Gestialba.com |
| Productor: |
Gestialba.com |
| Gión: |
Gestialba.com
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| Protagonista principal: |
Patricia |
| Actores: |
Ana,
Patricia, Roberto. |
| Musica: |
Gestialba.com |
| Fotografía: |
Gestialba.com |
| Editada: |
2006 |
| Género: |
Erótico |
| Duración: |
005
minutos |
| Recomendada: |
Mayores de
18 años |
Relato
Mi amiga Trinidad es un bicho de mujer, tiene 18 años recién cumplidos como yo, siempre estamos de bromas y somos muy infantiles, ella tiene un cuerpo de formas redondas, sin llegar a estar gorda, me saca 25 centímetros de estatura y es el doble de gruesa que yo, le gusta llevarme agarrada de la mano por la calle, las personas que nos ven preguntan si soy su hermana pequeña. Algún que otro despistado le ha llegado a preguntar si soy su hija ¡Lo pasamos bien, nos reímos!
Cuando empezó el verano, una tarde tomando una horchata las dos nos apostamos entre nosotras si seríamos capaces de entrar en los vestuarios de los chicos en la piscina municipal y hacer fotos de los culos de los hombres. La apuesta fue muy fácil de pagar, si no éramos capaces ella me daría dos besos en la boca y por el contrario si éramos capaces sería yo quien le daría los dos besos a ella. No hay ninguna duda que esa apuesta tenía su objetivo, que no era otro que iniciar una relación íntima con la cabeza hueca de mi amiga Trinidad que desde pequeña me gusta, estoy enamorada de ella y quiero encontrar la manera de decírselo y al tiempo pasar un verano de morbo haciendo fotos a los culos de hombres que se nos pongan a tiro. La verdad es que podíamos haber elegido hacer fotos a los culos de mujer, pero eso resultaría más fácil ¡Queremos riesgo! Tanto Trinidad como yo nos conocemos las instalaciones municipales a la perfección, sabemos como ver a los hombres en el vestuario sin ser vistas:
-Mira Trinidad, mira que culo de hombre ¡Es fabuloso! Preparo la cámara para que no se dispare el flash, si me equivoco y lo hace seremos descubiertas. ¡Oh! Ya tenemos la foto del culo del primer hombre, solamente nos quedan 49.
Hemos acabado la sesión con 52 fotos de culos de hombre de todas las formas, lo hemos pasado tan bien, que estamos pasando las fotos al ordenador personal en mi habitación y aún seguimos riendo. Llaman a la puerta:
-Patricia ¿Estás sola?
-No mamá, está conmigo Trinidad.
-¡Vale cariño! No arméis mucho alboroto que tengo clientes en mi despacho.
-No te preocupes ¡Reiremos bajito!
Seguimos riendo pero ha menos volumen, siempre me gusta obedecer las órdenes de mi madre. Obedeciendo luego consigo todo lo que pido ¡Qué mimada estoy! Ya están pasadas las fotos al ordenador personal:
-¿Nos duchamos antes de ver las fotos Trinidad?
-No me apetece, no me gusta ponerme la misma ropa cuado me ducho, ya sabes que no he traído ropa para cambiarme.
-¡Tengo una idea! Vamos a tu casa, recoges ropa y pasas el fin de semana en mi casa, hace ya mucho tiempo que no lo haces ¿Te apetece Trinidad?
-¡Fantástico, lo pasaremos como cuando éramos pequeñas! ¡Muy bien vamos!
Trinidad no tenía ni idea de lo bien que lo pasaríamos, si es receptiva pienso pasar esta noche del viernes y la de mañana sábado haciendo el amor con ella. Desde que la semana pasada tuve la sesión de fotografía con mis padres, no pienso en otra cosa que en hacer el amor con mí idolatrada Trinidad. Vivimos a menos de 500 metros la una de la otra en la misma urbanización, por este motivo no necesitamos hacer uso del coche lo hicimos andando y como casi siempre Trinidad me lleva agarrada de la mano ¡Le encanta y yo la dejo hacer! Para nada me molesta, al contrario me gusta. Entramos en su casa:
-Hola mamá vengo con Patricia. Recojo ropa y me voy a pasar el fin de semana con ella en su casa ¿Estás de acuerdo?
-Sí hija, pórtate bien y no hagáis travesuras.
-Vale mamá, ya he cogido todo lo que necesito, ¡Nos vamos, adiós! Hasta el domingo por la noche.
Rosa la madre de Trinidad es una mujer realmente hermosa, tiene el tamaño de su hija pero no tiene ni un átomo de grasa es lo que se llama un mujer diez. Tiene unas piernas y unas medidas corporales que deja pasmados a hombres y mujeres. No descarto algún día tirarle los tejos para pasar unas horas en su cama ¡Qué perversa me estoy convirtiendo! Nos dice:
-Hola, patricia. Tú tienes mas coco que mi hija. Si estáis con chicos no os olvidéis de utilizar condones. ¡Toma coge este paquete de 12 unidades!
-No se preocupe Sra. Rosa, no estaremos con chicos, estaremos nosotras solas. Nos bastamos para pasarlo bien.
¡Esté tranquila!
Cuando nos despedimos besó a su hija como siempre lo hace con un beso en los labios, siempre me ha gustado la forma de saludarse de Rosa y Trinidad es muy excitante, hoy al despedirse de mí ¡Qué ilusión! También se ha despedido dándome un efusivo beso en mis labios, me he quedado por un momento sin habla. Dice:
-La dejo en tus manos Patricia ¡Cuídala!
-No se preocupe, la cuidaré como a mí misma. ¡Adiós!
Trinidad a la preocupación de su madre responde como o hace siempre con su risa tierna y sincera, Trinidad no tiene maldad alguna es muy vulnerable, la engañan como quieren, de ahí la procuración normal de su madre. Cuando Trinidad tenía 14 años unos desalmado de 17 años la violaron por turnos, y no se conformaron con la siempre cobarde violación, le dieron una paliza que casi la matan. Estos tres energúmenos no pudieron ser ajusticiados, fueron denunciados y fue la palabra de Trinidad contra la suya, los muy cerdos dijeron que ella les había provocado, la sentencia fue de una multa por daños de 3000 euros cada uno y salieron absueltos de la acusación de violación. Trinidad antes de la violación ya era un poco ingenua, pero ahora además de ingenua le ha afectado a la cabeza debido al trauma vivido, no rige como una persona normal ¡Es tan buena, tiene tan buen corazón! No se entiende como hay animales en el mundo que sean capaces de hacer lo que hicieron. ¡Que sentimental me he puesto! No quería perder la ocasión de contar un poco de la triste historia de Trinidad. Trataré siempre que sea lo más feliz que pueda ¡Espero conseguirlo! Una cosa muy importante ¡Se me olvidaba! Estos tres aberraciones de la naturaleza, conjuntamente con otro pieza de la misma calaña, meses después de de la violación de Trinidad se estrellaron con el coche robado que conducían por la autopista A7 a la altura de Tarragona (España) Quedaron estampados contra un pilar de cemento armado de un puente que atraviesa la autopista,
esa fue su condena, pero me pregunto yo ¿Cuántas chicas fueron violadas en esos tres meses? ¡Qué injusta es la justicia! Cambiando de tema, le digo:
-Vamos Trinidad, pasaremos un fin de semana sensacional, reiremos, nos reiremos de todo y de todos ¡Será chanchi!
-¡Claro que sí! Lo pasaremos bien y estudiaremos para sacar buenas notas el curso que viene.
Trinidad es una chica que para haber sufrido lo que ha sufrido, en el tema de los estudios, aunque parezca mentira es de las mejores de la clase. Siempre saca notas que son la envidia sana de todos. Por suerte ¡En algo tenía que tenerla! Todos los compañeros tanto masculinos como femeninos la quieren de verdad. Ellos la conocen desde que sufriera la violación y siempre se han portado muy bien. Otra cosa será cuando empecemos las clases en octubre en la universidad. Las dos hemos sacado notas excelentes para poder acceder a la matrícula de la carrera que hemos elegido ¡Estudiaremos pediatría! A las dos nos gustan los niños y dedicaremos nuestras vidas al estudio de las enfermedades infantiles. Le digo:
-Trinidad, recuerda que estamos de vacaciones, y que ya estamos aceptadas para estudiar en la universidad. Este fin de semana lo dedicaremos a descansar y a reírnos de las fotos de culos de hombres que hemos tomado.
-Es verdad ¡Fuera estudios! Estudiaremos fuerte en octubre. Como dices Patricia, ahora nos divertiremos.
Camino de casa como casi siempre agarradas de la mano parecíamos dos pequeñas colegialas felices y contentas que iban a pasar el fin de semana juntas. No crean con todo lo que les he contado que Trinidad viste como una niña, nada de eso, es angelical pero viste elegantemente para los kilos que tiene y resulta muy sexy tanto para hombres como para mujeres. Trinidad es una mujer hermosa de 18 años, un poco entrada en carnes pero nada exagerado, le sobran 5 kilos no más es preciosa como su madre, los hombres la piropean y le dicen cosas que ella siempre toma a risa. Por ese motivo es tan vulnerable, los hombres ¡Algunos hombres! Piensan que quiere guerra por el simple hecho de reír cuando la piropean. Llegamos:
-Mamá, Ya hemos llegado. Subimos a mi habitación.
-Vale cariño, cuando queráis bajáis para tomar algo de merienda.
A pesar de mis 18 años, me gusta ser tratada como si fuera una niña, a otras chicas supongo que les resulta ridículo, a mí no. ¡Cada uno es como es! Desde este momento paso a mi plan de seducir a Trinidad, lo tengo que hacer con mucho tacto para que sea ella la que tome siempre la iniciativa:
-Trinidad ¡Vamos a la ducha!
-¿Nos duchamos juntas Patricia?
-Bien, así nos enjabonaremos la una a la otra.
La reunión no podía empezar mejor, yo había visto desnuda infinidad de veces a Trinidad, pero nunca desde la violación, estos cuatro años le habían convertido en una mujer muy apetecible, cuando en la ducha la estuve acariciando mi vagina empezó a expulsar mucosas en cantidades casi industriales, menos mal que el agua las eliminaba rápidamente. Cuando Trinidad me estuvo enjabonando noté que sus caricias eran algo más que las de una amiga, le noté cariño en su tacto y un brillo especial en sus ojos, salimos nos secamos mutuamente y enrolladas en sendas toallas nos fuimos a mi habitación. Le dije:
-¿Quieres que te de una friega de crema hidratante?
-Sí Patricia, Luego te la daré yo a ti ¡Vale!
Así lo hicimos, la hice que se echara en la cama boca abajo y empecé a darle crema por su espalda, brazos, codos, piernas y nalgas, allí, en las nalgas, me entretuve para empezar mi estrategia de conquista, le estuve masajeando sus glúteos hasta que al finalizar pasé unos de mis dedos rozando su ano, ella hizo una pequeña contracción de su cuerpo, eso me dio a entender que le había dado importancia al echo de tocarle su precioso agujero negro. Una vez le di crema por toda la parte trasera de su cuerpo le pedí:
-Date la vuelta, ahora le toca a la parte delantera ¿Estás relajada?
-Sí Patricia ¡Me siento en la gloria!
Quedé sorprendida, por primera vez Trinidad ha contestado sin agregar una risa final, ha contestado como si se hubiera convertido en una mujer totalmente racional en estos mismos momentos. Seguí con el masaje empezando por sus pies, dedicando un tiempo a sus esculturales muslos, de allí a sus pechos y de estos a su vientre, sus ojos estaban cerrado, parecía estar disfrutando de mis roces, para terminar me fui a la zona púbica en la que tiene abundante vello ya que he observado que no se depila en absoluto, le he dado crema en las ingles y queriendo le he rozado la vagina. Ha vuelto a contraer su cuerpo y a dar un pequeño suspiro. Ahora:
-Trinidad te toca darme un masaje ¿Te ha gustado el que yo te he dado?
-Si Patricia, ¡Me he puesto cachonda!
-¿Qué dices, loca? Como te puede poner cachonda por que tu mejor amiga te de un masaje.
Me dijo que me pusiera de espalda a la cama, que ella prefería empezar a extender la crema por mis pechos, así lo hizo, vertió una cantidad de crema en el canalillo de mis pequeños pechos, con sus grandes pero delicadas manos la esparció entre ellos, me dio un masaje en los pechos que casi me hace alcanzar el cielo ¡Sí, ese sitio que no se sabe si existo o es pura invención! De los pechos pasó hasta mi vientre, eran tan placentero el masaje que me daba que empezaba a estar excitada, ella lo notaría debido a la gran cantidad de jugo de mucosa vaginal que excreto, de allí pasó a mis muslos, exteriores e interiores, no tuvo ningún reparo en masajear mi vagina, yo creía explotar de placer. Ella se dio cuenta y me dijo:
-¿Patricia, te estás meando? Tienes tu vagina llena de líquido.
-No, Trinidad, no es orina, es mucosa vaginal provocada por la excitación que siento al sentir las caricias de tus manos sobre mi piel.
-¿Te gusta, por lo que dices que te acaricie?
-¡Claro que me gusta! Haces que me sienta feliz y mi aparato reproductor influenciado por mi mente ponga a trabajar las hormonas del sexo. ¿No te pasa a ti?
-Por supuesto que me pasa a mí ¿Quieres tocar mi vagina?
Ni que decir que al sentir las palabras pronunciada por Trinidad mi corazón dio un vuelco, las palpitaciones fueron continuas. Trinidad sin duda estaba recobrando la lucidez dentro de sus limitaciones, Trinidad estaba disfrutando del masaje que mutuamente nos estábamos haciendo. Le dije:
-¿Tu deseas que lo haga? ¿De verdad lo deseas?
-Sí, Patricia, no me trates como a una niña pequeña ¡No lo soy!
Esas palabras de Trinidad me dejaron sin palabras, estaba reaccionando como una persona totalmente racional de su edad. Me asusté y llamé a su madre, estaba tan contenta que quería que la llevara al hospital para que le hicieran un reconocimiento. Comenté:
-Trinidad, tú sabes que si hay alguien en este mundo que no quiere tratarte como a una niña, esa soy yo. Me pareces que estás recobrando tu lucidez, y estoy tan contenta que llamaré a tu madre para que te lleve al hospital para que te hagan un chequeo. ¡Espero que te cures y que seamos amigas para toda la vida! ¿Estás de acuerdo?
-¡Claro Patricia, tú siempre quieres lo mejor para mí!
Mientras que esperábamos la llegada de su madre, la ayudé a que se vistiera, y estuve hablando con ella, noté en ella un grado de lucidez total para su edad, ya no
se la observaba como si fuera una adolescente, sus contestaciones y preguntas eran la de una persona formada y acorde con su edad.
Denominación de la RAE
de Género
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