Incesto nieta abuelo

    AVISO IMPORTANTE

 

 

Datos ténicos

Título: Incesto nieta abuelo 
Autor: Gestialba.com
Productor: Gestialba.com 
Gión:

Gestialba.com

Protagonista principal: Abuelo
Actores: Abuelo, Nieta, Padre, Madre
Musica: Gestialba.com
Fotografía: Gestialba.com
Editada: 2007
Género: Erótico - Fantasía
Duración: 005 minutos 
Recomendada: Mayores de 18 años

 

Relato

Cualquier persona en su sano juicio diría que estoy loca, o cuanto menos que soy una desvergonzada, ¿dirán ustedes, por qué? Porque quiero que mi abuelo se valla feliz al otro mundo, quiero que antes de morir eche el último polvo de su vida. El pobre lleva viudo 25 años y desde ese día no ha podido realizar acto sexual alguno ya que entró en un estado catatónico, no llega a ser un coma, ya que oye y hasta suelta algun que otro sonido inteligible. Un día mientras le cuidaba, estaba sola en casa y como era verano y tenía mucho calor me puse en sujetador y braguitas. Fue entonces cuando observé que mi abuelo tenía ganas de practicar el sexo, ¡dentro de sus limitaciones claro! Le dije:  

-Abuelo, perdona que esté en sujetador y bragas, ¡tengo mucho calor!

-Ha, hum.  

No entendí lo que quería decir, pero si vi claramente que clavó su mirada en mi entrepierna, ¡pobre! Sin dudas recordaba sus tiempos de juventud, sus tiempos de cuando era persona y no un simple vegetal. ¡Qué triste es la vida! Fue en ese momento cuando se me ocurrió la idea:  

-¿Abuelo, quieres ver mis pechos?  

Esta vez no articuló palabra alguna, pero movió la cabeza realizando un movimiento afirmativo. No lo dudé, fui a mi habitación y traje el reproductor de cds y puse una música de su tiempo que días antes me había bajado de Internet. Inicié un baile sensual y lentamente me despojé del sujetador, mis pequeños y redondos pechos quedaron al aire para su disfrute, los acariciaba. Y observaba en él una ligera sonrisa aflorando de sus labios. En ese momento el miedo invadió mi cuerpo, recogí el sujetador y salí de la habitación con miedo de ser descubierta por mis padres que estaban por llegar de un momento a otro.  

Tengo 25 años, pero si mis padres me encuentran realizando el incesto con mi abuelo en cualquiera de sus versiones son capaces de matarme allí mismo. Sobre todo mi padre que es un ser cuadriculado y beato como no los hay. Ya en mi cuarto algo más relajada, me puse el sujetador una camisa y unos pantalones cortos y regresé para recoger el reproductor de cds. Tuve suerte, nada más salir de mi habitación, ellos llegaron y subieron a ver al abuelo y como no podía ser de otra manera preguntaron:  

-¿Qué hace este aparato de música en el cuarto del abuelo? –Preguntó mi madre-

- Le he estado poniendo música de sus tiempos.  

Son tan autoritarios que no dejan que haga nada por iniciativa propia, me estuvieron interrogando y hasta me hicieron poner la música que yo decía que le había colocado, ¡menos mal que era cierto! Si me hubieran pillado en un renuncio hubieran pensado que estaba escuchando música de la mía a toda pastilla, ¡me lo tienen totalmente prohibido!

Carlos Gardel y Gloria Laso me salvaron de ser ajusticiada, ¡qué ganas tengo de emanciparme!  

Pasaron los días, y mis padres tenían que ir a una convención religiosa, por suerte para mí, alguien se debía quedar con el abuelo. Era la ocasión genial para hacer lo que tenía pensado hacer con el abuelo, tendría dos días casi completos para hacerle disfrutar.  

-Que no se te ocurra salir mientras estamos fuera.

-Sí mamá.

-Y mucho menos que nadie venga a casa.

-Sí papá, sí papá...  

Así estuvieron durante un rato dándome órdenes como si fuera una niña de 14 años que se disponía a quedarse sola, ellos no sabían que estaban tratando con una persona adulta, ¡vamos, todo lo adulta que se puede ser a los 25 años! Después de 750 advertencias mis progenitores autoritarios se marcharon, ¡bien! Que los aires les sean propicios.  

Estaba deseando que se marcharan para llevar a cabo el plan de hacer disfrutar al abuelo. La vez anterior le enseñé los pechos, pero esta vez tenía en mente hacerle un pase de lencería. Lencería que sé que mi madre tiene a buen recaudo, lencería que utiliza para poner caliente a mi padre, ¡serán falsos! Tanta religión y luego son más perversos y ateos que el  Marqués de Sade, ¡ellos no lo saben, pero los he visto!  

Fui a la caja fuerte que mis padres tienen oculta en su habitación, un día por casualidad encontré la clave de entrada y sé donde guardan la llave. La abrí y cogí la llave del desván. Mis padres tienen muchos secretos, por eso lo tienen todo bajo llave, aprovecharé para verlo todo. Nada más entrar al desván me llevé la primera sorpresa, no era un desván, aquello parecía una sala de tortura masoquista insonorizada. Había aparatos de placer sexual de todas clases, cajas de condones, cremas lubricantes dilatadoras, una colección de aparatos para masturbarse que harían mis delicias, y con ellas disfrutaría mi abuelo, aquello parecía un sexchop. Una vez satisfecha mi curiosidad me dirigí al armario para ver si encontraba la lencería erótica que quería utilizar. Abrí el armario y quedé alucinada por la gran cantidad de vestidos y prendas sexys que allí guardaba mi madre, eso sin decir la cantidad de zapatos que habían. ¡Era una locura! Por suerte tengo las mismas medidas que mi madre, me estuve probando infinidad de modelitos a cual más sexy y provocador. Estaba tan excitada que casi me olvido del abuelo. Pero recobré el sentido, tomé lo necesario y bajé a la habitación del abuelo:  

-Hola abuelo, ¿Te gusta este modelito que me he puesto? –Movió la cabeza afirmativamente-  

Me coloqué un traje de nylon de esos de cuerpo entero, sus trasparencias dejan adivinar todo lo que hay y lo que no hay. Un cinturón y unos zapatos negros de tacón alto, eso era todo lo que me puse. Me miré al espejo y yo misma me excitaba, ¡será posible! Lo era, por que mi vagina estaba totalmente húmeda y preparada para ser penetrada por los consoladores que me había traído. Mi abuelo no quitaba ojo de mi entrepierna, sin duda alguna lo que más le gustaba era mi joven y depilado coño.  

En ese momento no era consciente que lo que iba a realizar era un acto de incesto abuelo nieta, ¡mejor dicho! incesto de nieta al abuelo. Sea como sea está prohibido por la justicia, ¡pero eso era lo de menos! No era consciente de que mi abuelo debido a la excitación podía sufrir un paro cardíaco. 

-¿Pongo música abuelo?  

Él como un autómata hizo el signo afirmativo con la cabeza, quiso que pusiera la colección de canciones de Gloria Laso, sin duda le recordaba sus tiempos de novios con la abuela, ¡supongo! El caso es que empecé a masturbarme sentada frente a él de manera que no perdiera detalle de la entrada y salida del consolador en mi chorreante vagina. No perdía detalle y veía el placer en el brillos de sus ojos, pero eso no fue todo, cuando llevaba cinco minutos de masturbación observé un pequeño bulto a la altura de su miembro, ¡pensé, es imposible! Interrumpí mi placer para verificar que era lo que ocurría, ¡cielos! ¡Qué era aquello! Tenía el pene totalmente tieso, ¡Esta es la mía! Fui a mi habitación a toda velocidad a por un preservativo que tenía a buen recaudo y se lo coloqué, me puse a horcajadas sobre él, y lo introduje lentamente en la vagina, inicié in mete y saca lento, experimenté el orgasmo más intenso que hasta ese día había tenido. Supongo que era debido al morbo de estar practicando el incesto con mi abuelo. Él después de dos minutos eyaculó, le salían lágrimas de sus ojos y su cara era de verdadera satisfacción. Estaba feliz, yo estaba muy excitada, le quité el preservativo y le hice una mamada que le será difícil olvidar. Durante todo el día estuve haciéndole disfrutar, el tío cada vez que lo necesitaba ponía su pene en erección. Por suerte en el armario del desván había cajas de preservativos en cantidades industriales. Utilicé 12, doce corridas en 24 horas, eso ni el mejor de los amante es capaz de hacerlo.  

Al día siguiente llegaron mis padres, para ese momento lo tenía todo preparado para que no sospecharan nada,  al abuelo lo tenía aseado para que vieran que lo había cuidado. El muy pillastre cada vez que me veía sonreía, yo salía lo antes posible no fuera que por la emoción pusiera su herramienta en posición de disparo. ¡Sería muy violento y difícil de esplicar! ¿No creen?  

Lamentablemente o afortunadamente para él, pasaron tres días desde el regreso de mis padres y murió placidamente durante la noche. ¡En paz descanses abuelo! Espero que estés donde estés, sepas valorar lo que hice por ti. ¡Un beso, abuelito!  

*-*-*

Denominación de la RAE de Género

Imprimir


Aviso

Todos los textos  aquí expuestos han sido creados por el grupo de escritores de gestialba.com por lo tanto son textos originales y con derechos de autor.

Situando el puntero del ratón durante unos segundos sobre los bocetos sentirás algunos sonidos.

Realizamos programas para la gestión de empresas. Empresas medianas y pequeñas. Programas de contabilidad, cartera de pedidos clientes proveedores, facturación control de albaranes, tesorería cartera de cobros y pagos y estadísticas.

Nuestro agradecimiento a todos los que por unas causas o por otras visitan nuestra web. Gestión de empresas PYMES. La nieta era una mujer considerada y le daba lástima de que su abuelo se fuera de este mundo sin echar un polvo, se sacrificó por su abuelo y realizó el incesto abuelo nieta.