Cejas depilada y perfiladas

    AVISO IMPORTANTE

 

 

Datos ténicos

Título: Cejas depiladas y prefiladas 
Autor: Gestialba.com
Productor: Gestialba.com 
Gión:

Gestialba.com

Protagonista principal: Lorena
Actores: Lorena, Mara
Musica: Gestialba.com
Fotografía: Gestialba.com
Editada: 2007
Género: Erótico - Fetiche
Duración: 005 minutos 
Recomendada: Mayores de 18 años

 

Relato

Estoy esperando a mi amiga Lorena, hemos quedado a las 5 de la tarde para depilarnos y perfilarnos las cejas, luego nos maquillaremos. Pensamos ponernos guapas para ir esta noche de fiesta. Suena el timbre, ¡debe ser ella!  

-Hola Lorena, ¡te has atrevido!

-Ya te lo dije Mara, te dije que sería capaz de ponerme esta blusa de gasa sin sujetador debajo, ¡págame la apuesta!

-Ya sabes que soy buena pagadora, toma tus diez euros.

-¡No listilla, no! Mara, se te olvida lo más importante para mí.

-¿Qué es lo que se me olvida?

-Recuerda que además de los diez euros, nos apostamos que la que perdiera le tendría que dar un beso a la otra en semejante sitio. No, no te rías, las deudas hay que pagarlas.

-¡Vale, bájate las bragas! ¿Supongo que te habrás lavado?

-¿Lo dudas Mara? Tú sabes que soy una chica muy pulcra.  Aquí lo tienes, no te hagas la remolona y bésalo de una vez.

-¡Qué asco! ¿Estás contenta Lorena?

-¿Te ha dado asco? A mí, por el contrario me ha provocado unas cosquillas que hace que piense en hacer algo más, ¿te atreves?

-Déjate de ostias Lorena, tenemos que depilarnos las cejas y maquillarnos. Pongamos manos a la obra.

-¡Vale! ¿De verdad que no te apetece?  

Lorena es una chica simpática y desvergonzada como no hay dos, ¡es encantadora! Lo paso muy bien estando con ella, pero a veces se hace muy pesada con el tema del sexo. Está deseando poderse acostar conmigo, ¡me refiero hacer el amor! Yo le sigo todas sus bromas pero no la dejo ir más allá de toqueteos y besos. Aunque el que le acabo de dar ha sido algo más atrevido que los de ocasiones anteriores. Se muy bien que cuando el cántaro va con frecuencia a la fuente se puede romper.  

-No... No me apeteces, ¡no seas pesada! ¿Cómo quieres que te depile las cejas Lorena?

-¡Bueno, tú te lo pierdes! Con las pinza, ¿cómo sino?

-Me refiero a si quieres parecer triste, enojada, sin expresión, ¿o quieres que parezca que tienes los ojos muy juntos o separados?

-Quiero que me depiles las cejas de forma que esté muy guapa para poderme ligar esta noche a una chica, ya que tú siempre das calabazas, ¡mala, que eres mala!  

No sé que es lo que me ha pasado pero cuando estaba depilando las cejas me he excitado al ver los pechos de Lorena tras la blusa de gasa, se le notaban claramente las areolas y los pezones. No entiendo porqué me ha sucedido eso, le he visto los pechos desnudo miles de veces, ¡qué raro!  

-¡Ala, ya estás! Mírate al espejo, ¿te ha gustado como te he dejado Lorena?

-Me encanta, ¡lo haces muy bien! ¿Te gusto a ti?

-Sí, estás preciosa, te llevarás a todas las chicas de calle.

-Dame un beso para celebrarlo Mara, ¡venga, no te hagas de rogar!

-¡Jolines Lorena, no me dejas en paz! Te daré un beso para que me dejes tranquila de una vez, ¡pero uno y nada más! ¿Entendido?  

He caído en la trampa, ¡o he querido caer, quién sabe! El beso que en un principio tenía que ser en la mejilla, se lo he dado en la boca. He experimentado una sensación diferente a la que siento cuando un chico me besa, ¡me ha gustado!  

-¡Ostras, qué feliz me has hecho Mara! No me esperaba un beso así, ¿te ha gustado?

-No estoy segura Lorena, he tenido un pequeño escalofrío en todo el cuerpo, el caso es que no me ha disgustado, ¿podemos repetir?

-¡Por supuesto! Pero déjame que sea yo quien te de el beso a ti, tú simplemente déjate llevar, ¡no te arrepentirás!

-Sólo un beso, ¡no te pases, Lorena!  

Con cara de felicidad y ojos acristalados Mara me besa, introduciendo la lengua en el interior de mi boca queriendo encontrar la mía, que como no se pude esconder, va a su encuentro. Su lengua acaricia mi lengua, la sensación de nuestras salivas mezclándose una con la otra me hace estremecer.  

-¿Qué ha sido ese estruendo Mara?

-Creo que ha sido un rayo que ha debido caer cerca, como la tormenta arrecie nos va a fastidiar la noche.

-Por supuesto, con esta tormenta no apetece ir a ningún sitio. Como la corriente eléctrica siga subiendo y bajando de intensidad estoy segura de que nos quedaremos sin ella, ¿crees que habrá un apagón Lorena?  

Como temíamos estamos en pleno apagón, esperemos que no sea como el de la tormenta pasada que duró más de seis horas.  

-¿Tienes velas Mara?

-Sí, la semana pasada después del apagón que sufrimos compré un paquete, ¡voy a buscarlas!

-Date prisa que sabes que no me gusta la oscuridad, pero al tiempo ten cuidado no tropieces y te hagas daño.

-No te preocupes, ¡ya las tengo! Enciendo una y voy para donde estás tú.

-Abrázame Mara que tengo mucho miedo.

-Yo también tengo mucho miedo, no tengo miedo de la oscuridad, me dan terror las tormentas, ¡es superior a mí! ¿Recuerdas Lorena la tormenta que sufrimos cuando teníamos 10 años?

-La recuerdo perfectamente, estuvimos encerradas en el armario de tu habitación durante toda la tarde. Nos dormimos y todo el mundo nos estaba buscando como desesperados, ¡qué tiempos aquellos! ¿Verdad Mara?  

La tormenta no amaina, a intervalo de 30 segundos alumbra nuestras caras de espanto. Mara me ha cogido de la mano.  

-Cierto eran tiempos felices de muchos y buenos recuerdos... Lorena, el beso que acabamos de darnos hace un momento me ha excitado mucho. Me apetece que hagamos el amor, ¿Te gustaría?

-Mara, ¡qué pregunta! Sabes que desde que nos conocemos siempre he intentado que lo hiciéramos, ¡qué feliz que me haces! ¿Lo hacemos aquí en el sofá o vamos a tu dormitorio?  

Me gustaría ver el cuerpo de Lorena con buena luz, no quiero perder detalle de lo que hace.  

-¿Lorena, crees que soy lesbiana?

-No te preocupes de eso. Practiquemos el sexo y disfruta del momento. Hacerlo con una mujer, es una forma diferente de practicarlo, que estoy segura de que te gustará. Pero si te gustan los chicos, podríamos decir que eres bisexual, ¡no te preocupes, qué más da!  

La tormenta ha terminado, nosotras lejos de tener ganas de salir nos hemos desplazado a mi dormitorio para allí disfrutar de una noche loca de pasión.  

-¡Bien, la luz se hizo! Vamos a mi habitación, que es la primera vez que hago el amor con una chica y quiero de estar cómoda.

-Cada momento que pasa me sorprendes más, tienes mucha razón, hacer lo que pretendemos hacer necesita intimidad y comodidad. ¡Eres genial Mara!  

Lorena está realmente preciosa, sus cejas depiladas y perfiladas hacen que sus ojos luzcan como una mujer muy feliz. No se demora más, lentamente empieza a desnudarme. Uno a uno desabrocha los botones de mi camisa de raso.  Entre botón y botón besa mis labios, mejillas y cuello. Me dejo hacer, mi mente se traslada por universos de placer. Empiezo a sentir un gran ardor en el conjunto de mi vulva, mi vagina está húmeda, ¡experimento un hormigueo! Uff, no puedo más, doy un gemido.  

-¿Te gusta Mara?

-¡Qué razón tenías!  

Con delicadeza desabrocha el cinturón que sujeta mi corta falda, suelta el pliegue y la deja caer. La camisa queda liberada, primero desabrocha una manga, la otra después. Desde mi cintura con ambas manos acaricia mi cuerpo hasta llegar a mis axilas, toma la camisa y la desliza hasta dejar mis brazos al aire. Con su mano derecha con un movimiento sensual deja la camisa sobre la silla de la cómoda. Lentamente dando pequeños besos baja desde mis pechos hasta el bajo vientre, allá donde el elástico de la braga delimite con el pubis. Da un beso a la altura de mi clítoris sobre mis finas bragas de seda. Su aliento me hace estremecer, ¡vuelvo a gemir! Sus manos bajan acariciando mis medias de nylon, Recoge la falda y alzando una pierna sujetándola por la pantorrilla, y luego la otra, me libera de la falda. Todo lo hace lenta y sensualmente.  

-¡Qué feliz me estás haciendo Mara, Lo deseaba tanto!  

De pie ante ella, con mis zapatos de tacón alto, mis piernas cubiertas por unas finas medias sujetas a mis muslos por ligas de silicona, dan a mis braguitas un aspecto excitante. Después de besarme en ambas partes del cuello, siento el tacto de sus manos desbrochando el sujetador, ¡han quedado liberados! Mis pechos han quedado al aire con los pezones prácticamente erectos apuntando hacia ella. Mis piernas empiezan a tener la sensación de no poder soportar mi cuerpo. Mara como si leyera mi mente, suavemente hace que me tumbe de espaldas en la cama.  

-¡Cariño, quítame los tacones!

-No mi amor, me gustas así, con tacones, medias y braguitas, ¡es mi fetiche!  

Mara se desnuda lentamente como lo ha hecho conmigo y se queda también con tacones, medias y braguitas, ¡está sensacional! Ahora no tengo dudas de que Mara es una lesbiana que lo lleva en la sangre y que sabe hacer disfrutar a una mujer. Echada sobre la cama me besa desde el empeine del pie siguiendo por las piernas hasta llegar a mis bragas y se centra en ellas para hacerme sentir el cielo. Colocada a modo de tijeras entrelazando nuestras piernas nos dedicamos a frotar nuestros sexos con las braguitas puestas. Lo había visto hacer en el cine, pero con las bragas quitadas. He tenido mi primer orgasmo con una chica, ¡Ha sido fantástico!  

-¿Has disfrutado Mara?

-¡Mucho Lorena, eres fantástica!

¿Qué te crees, que he terminado? Todavía me quedan muchas cosas que hacerte esta noche, ¡te aseguro que dormirás caliente!  

*-*-*

Denominación de la RAE de Género

Imprimir


Aviso

Todos los textos  aquí expuestos han sido creados por el grupo de escritores de gestialba.com por lo tanto son textos originales y con derechos de autor.

Situando el puntero del ratón durante unos segundos sobre los bocetos sentirás algunos sonidos.

Realizamos programas para la gestión de empresas. Empresas medianas y pequeñas. Programas de contabilidad, cartera de pedidos clientes proveedores, facturación control de albaranes, tesorería cartera de cobros y pagos y estadísticas.

Nuestro agradecimiento a todos los que por unas causas o por otras visitan nuestra web. Gestión de empresas PYMES. Lorena vino a casa para que le depilaras y perfilara las cejas, ella a cambio me dio una noche intensa de placer.