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Datos ténicos |

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| Título: |
Sueños de
un fallecido |
| Autor: |
Gestialba.com |
| Productor: |
Gestialba.com |
| Gión: |
Gestialba.com
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| Protagonista principal: |
Fallecido |
| Actores: |
Fallecido
y él mismo |
| Musica: |
Gestialba.com |
| Fotografía: |
Gestialba.com |
| Editada: |
2006 |
| Género: |
Erótico |
| Duración: |
005
minutos |
| Recomendada: |
Mayores de
18 años |
Relato
Empezaba ha estar aburrido, mi vida era una línea recta y monótona como el trazo de un monitor de constantes vitales de un paciente fallecido. Ya por la mañana era un gran esfuerzo levantarme, no tenía ganas de empezar un nuevo día. Estaba, empezaba ha estar asqueado de todo lo que sucedía a mi alrededor ¡Todo era basura! Las personas, sea en el ámbito que sea, todas compiten para ver quien es la que se lleva el gato al agua ¡Todo es competición! Eso a mí, me hunde, me fastidia ¡No quiero vivir así! Muchas veces, hasta pienso en cosas que no se me tendrían que pasar por la cabeza. Alguien alguna vez dijo que si la Tierra sucumbiera a una explosión nuclear, lo únicos seres que se salvarían serían las cucarachas ¡Ni siquiera ellas tendrían que sobrevivir! ¿Cómo podría suceder eso? ¡Fácil! La luna tendría que ser atraída por la gravedad de la Tierra y en el proceso que no quedara vivo ni el más mínimo organismo ¡Empezar de nuevo sería lo correcto! Lo de ahora es un asco. El rico cada vez quiere ser más rico, utilizando el mínimo esfuerzo, siempre quiere ganar más y más dinero a costa de lo que sea ¡No importa qué! El pobre al ver las diferencias entre la manera de vivir entre el rico y él, no duda en hacer lo que sea para lograr la riqueza del rico. La justicia va al son que toca el poder y las cárceles están llenas de pobres ¡Nunca de ricos! ¡Oh! La tristeza me invade ¿Qué será? ¿Será porque es otoño? ¿Será porque estoy en el otoño de mi vida? Todo es un asco ¡Me gusta vivir! ¿Pero vale la pena? Tocan al interfono de casa:
-¿Sí, dígame?
-¡Hola buenas tardes! Quisiera hablar con usted personalmente de una cuestión muy importante.
-Dígame de qué se trata.
-Quisiera hablar con usted de lo que Dios nos tiene predestinado a los humanos.
-¡Señor! No me interesa, se lo he manifestado en infinidad de ocasiones. ¡Por favor déjeme tranquilo!
Este señor lleva molestándome desde hace años con la misma canción de Dios, y del destino que Dios nos tenga guardado. Agradecido le estaría a ese buen señor que nos concediera el deseo, mi deseo de que la Tierra acabara iniciando una orbita de atracción por el astro Sol ¡Que bonito sería! Qué caliente estaríamos todos, se acabarían las injusticias y el hambre en el mundo. No habría pobres ¡Tampoco ricos! De nuevo llaman al interfono de casa:
-¿Sí, dígame?
-¡Buenas tardes! Soy de la compañía del gas, vengo a leer el contador ¿Puedo pasar?
-No, ¡No señor! No me apetece dejarle pasar ¡Déjeme en paz!
Ya estoy más que arto, cuando no es el trabajador de la compañía de gas es el trabajador de la compañía de electricidad ¡Siempre están molestando! Todo es muy bonito cuando te das de alta en una u otra compañía. Te dicen, te afirman, usted puede dar la lectura por teléfono o por Internet, será muy cómodo para usted ¡Mentira! Cuando has dado un par de lecturas, unos u otros quieren ver personalmente si las lecturas son correctas ¡Te tratan de ladrón! No se fían de ti, pero tú si te tienes que fiar de ellos. Estoy cansado, estoy cansado de todo y de todos. Llaman al teléfono:
-¿Sí, dígame?
-¿Es usted fulanito de tal...?
-¡Soy yo, dígame!
-Le llamo del banco tal... estamos haciendo una campaña por... para ofrecer gratuitamente la tarjeta tal... Sin compromiso ni coste alguno.
-Oiga señor, no me interesa saber nada de tarjeta ni de cuentas ni de bancos.
El señor que está al otro lado del teléfono insiste e insiste hasta cansar, sé que se tiene que buscar la vida y ganar dinero para tener más que el vecino ¡Lo sé! Pero ya les he dicho en infinidad de ocasiones que no quiero saber nada de los bancos ni de las tarjetas de crédito sea de la clase que sea ¡Pero ellos insisten! Acabaré colgándoles sin ni siquiera dejarles hablar ¡Después seré yo el mal educado! Estoy cansado y arto de que invadan mi intimidad a la hora que sea. No tienen contemplación alguna, les da igual que sean las 8 de la mañana como las nueve de la noche ¡Les importa un rábano! Por no decir una caca. Nuevamente suena el teléfono:
-¿Sí, dígame?
-¿Es usted fulanito de tal...?
-Señorita, soy fulanito de tal... Pero ya le he dicho que no me interesa su oferta.
-¿Cómo sabe usted cual es mi oferta? –Contesta enérgica y déspota-
-Le diré por que la sé, la sé porque usted no deja de molestarme día tras día con la misma monserga. –Le contesto también enérgico y cabreado-
Estoy hasta la coronilla de vivir esta vida de consumismo, estoy hasta la coronilla de soportar día tras día llamadas de aquí y ofertas de allá, ofreciéndome cosas a precios regalados que siempre resultan ser mentira ¡Casi nunca la verdad! Estoy arto del consumismo inventado por los poderosos para engañar a los pobres, a los pobres ¡Deseosos de ser ricos! Llaman al timbre de la puerta:
-¡Hola vecino! ¿Qué te trae por aquí?
-Vengo a enseñarte el nuevo coche que me he comprado. Tiene... esto... Lo otro ¡Es mejor que el tuyo!
Ya lo decía yo, si te compras un coche porque lo necesitas para tu trabajo, no se lo enseñes a los vecinos, estos no tardarán en comprase uno mejor. Así una cosa, y otra... De verdad lo deseo todo tendría que reventar ¡Sé, lo sé! Soy muy drástico pero siento en lo más profundo de mí ser la necesidad de ver acabarse la existencia de la Tierra... Suena el timbre del despertador:
-Levanta cariño, son las 5 de la mañana, tienes que ir a trabajar ¡Acuérdate! Esta tarde tenemos que ir a buscar el nuevo coche.
¡Todo ha sido un sueño! Estoy desmoralizado ¡Todo ha sido un sueño! De nuevo un nuevo día, pi, pi, pi, pi... línea recta y monótona como el trazo de un monitor de constantes vitales de un paciente fallecido ¿Soy yo?
Denominación de la RAE
de Género
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