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Relato Ella
se encarga de todo, y cuando les digo de todo es que realmente lleva la
vida de la persona para la que trabaja, lleva el control de sus
entrevistas tanto sociales como profesionales. La secretaria de dirección
es una persona con una
capacidad de trabajo algo excepcional. ¡Nunca se cansa! Pero no es de su
capacidad para el trabajo de lo que quiero hablarles. Les quiero explicar
como es ella como mujer. ¡Que mujer! Trato de contarles la vida de
Felicidad, ¡espero conseguirlo! Felicidad
es una chica con estudios empresariales que además habla idiomas. Con los
estudios que tiene se ha decidido a presentarse para el puesto de
secretaria del presidente de una empresa multinacional. No tiene
experiencia en ningún trabajo similar ya que acaba de salir de la
universidad. Su vida hasta ahora ha sido estudiar, estudiar y siempre
estudiar. Se ha preparado a conciencia para desempeñar el trabajo de
secretaria de dirección. Sus padres se han esforzado para que ella no se
tuviera que dedicar al trabajo mientras estudiaba, ¡le han costeado la
carrera! Ella sin lugar a dudas, les estará agradecida toda la vida. A
sus 25 años, Felicidad ya estaba preparada para iniciar el vuelo de su
vida. Desde que tenía 22 años pensaba en independizarse de sus padres.
Pensaba en poder ganar dinero para vivir sola y no ser una carga para
ellos. Sin lugar a dudas, dar el paso para vivir sola no es nada sencillo.
¡Ellas lo dio! -Papá, mamá. ¡Siempre os recordaré! -Nena,
pareces que te vallas al fin del mundo. –Dijo su padre- Su
madre lloraba desconsoladamente agarrada a su marido. No, no era el fin
del mundo donde Felicidad había decidido ir a vivir. Pero ella sabía que
el separarse de su queridísima y mimada niña sería el principio de su
vejez ¡Ella lo sabe! Su vida al igual que la de su hija cambiará, ya no
podrá dedicarse a ella. ¡Sólo a su marido! -Por favor nena. No te olvides de nosotros llámanos siempre que puedas. -Mamá,
no te preocupes. Londres no está tan lejos de Madrid. Llamaré todas las
semanas y vendré dos veces al año. ¡Lo prometo! Llegó
la hora de la despedida, los tres con lágrimas en los ojos se despidieron
como si auguraran algo inesperado. Se despidieron: -Adiós
mamá, hasta pronto papá ¡Os quiero! –Dijo Felicidad mandándoles un
beso con la mano- Era
una imagen llena de sentimiento. Siempre resulta enternecedor ver las
personas que realmente se quieren se despiden. -Adiós nena ¡Cuídate! –Exclamó su padre- -Llama
en cuanto llegues. –Saludándola con la mano, dijo su madre. Cada uno de ellos partió, tomaron el control de sus vidas. Ella, ¡Felicidad! Montada en el avión rumbo a Londres pensaba en sus padres. Ellos, ¡sus progenitores! Pensaban en su hija durante el camino de casa sita en Madrid. Este
avión vibra mucho. ¡Déjalo Felicidad! Son manías tuyas, cuanto más
pienses en los ruidos del avión más miedo tendrás. ¡Se valiente! Olvídate
del avión y entabla conversación con ese joven que te ha tocado como
compañero de viaje. -¡Hola, me llamo Felicidad! -A
mí me llaman Richard ¡Encantado de conocerte! ¿Qué te lleva a Londres? ¡Ay! Me parece muy interesante este muchacho. Solamente le he escuchado hablar y me parece una persona interesante. ¡Felicidad, ten cuidado que tú te enamoras muy pronto! El
avión aterriza y empieza el desembarque ¡Todo ha ido bien! Mientras
tanto sus padres camino a su casa: -¿Qué habrá pasado? –Le dijo Teresa a su marido Julio- -No
lo sé. Pero llevamos hora y media en la carretera. Estoy seguro de que
Felicidad llegará antes a su hotel en Londres que nosotros a nuestra casa
en Madrid. ¡Es increíble! Los
sacrificados padres de Felicidad, están sufriendo las consecuencias del
atasco provocado por un accidente en
la carretera de entrada a la ciudad. Cosa normal en todas y cada una de
las ciudades del mundo. ¡El tráfico, es el tráfico! Felicidad llega a
su hotel: -Buenos
días soy Felicidad tengo una reserva. –Les dice en un perfecto inglés- Desde
ahora mismo me dedicaré a buscar una casa de alquiler. Lo tengo que hacer
con la mayor celeridad posible. ¡El dinero no es chicle! Compraré el
periódico para ver si encuentro hospedaje. Subiré a mi habitación. Pero
antes de nada llamaré a mis padres: -¡Mamá,
soy Felicidad! Ya he llegado, te estoy llamando desde la habitación del
hotel, el viaje ha ido ¡de fábula! He conocido un chico muy interesante
¡Ya os contaré! Sus
padres aún tienen la mala fortuna de estar sufriendo el atasco de tráfico
camino de su casa. -Es Felicidad, Julio. Dice que ha llegado bien y que nos habla desde el hotel. -Me alegro que todo haya ido bien nena. Respecto a lo del chico ten mucho cuidado. No salgas con él hasta que no lo conozcas bien. -Adiós
nena ¡Cuídate! Besos para ti también. Es
como una niña, cruza dos palabras con un desconocido y ya se está
enamorando de él nuestra hija tiene un
pequeño problema con eso. -¿No crees Julio? -¿Qué es lo que creo Teresa? -Perdona,
es que estaba pensando y creía que me leías el pensamiento. Felicidad ha
conocido un chico y creo por sus palabras que ya se ha enamorado. -No
Teresa, no es que se enamore, lo que le ocurre es que le cae bien ¡La
vida la irá curtiendo! Felicidad
es una chica que siempre ha tenido muchos admiradores debido a su físico
y a la forma de ser que tiene. Es una persona muy inteligente pero sus
padres se preocupan ya que en el fondo es muy ingenua. De nuevo Felicidad: -Sí,
mamá. Estad tranquilos que me cuidaré. Adiós. ¡Besos! Mis
padres se preocupan demasiado de mí ¡Claro, son mis padres! Les haré
que se sientan orgullosos de mí. Mañana en la entrevista de trabajo
estoy convencida de que tendré éxito ¡El puesto será mío! Felicidad
presentía que todo le iría bien. Sabía que había sido una temeridad
viajar hasta Londres sin tener un lugar de hospedaje y sobre todo el no
tener un puesto de trabajo. Era consciente de que vivir en un país con
costumbres diferentes es muy complicado. A pesar de dominar el idioma ¡El
modo de vida es muy diferente! La entrevista de trabajo: ¿Qué
vestido me pongo? Este estará bien, no tengo que ir muy provocativa, pero
tampoco parecer una vieja recalcitrante ¡Este estará bien! Estoy
nerviosa pero en el fondo estoy segura de que lo voy a conseguir. Felicidad
se había vestido para la ocasión con un conjunto de falda y chaqueta que
le daba un aire de seriedad y de un gusto exquisito ¡Sin duda eligió
bien! Como aún no sabía desplazarse mediante el transporte público,
Felicidad llamo un taxi que la llevara hasta la sede de la empresa donde
pretendía trabajar, al igual que lo hizo para ver una habitación que
anunciaban en el periódico: -¡Señorita, ya hemos llegado! Son dos libras con cincuenta. -Tenga señor ¡Quédese con el cambio! -Gracias,
que tenga un buen día. Felicidad
sabía que si no conseguía el trabajo. No podría permitirse el lujo de
desplazarse en taxi, pero pensó que una vez es una vez. Entró decidida
en la recepción de la importante empresa: -Buenos días. Tengo una entrevista de trabajo. Me llamo Felicidad Feliz. -¡Felicidad Feliz! ¡Qué gracioso! Espere ahí sentada, le llamarán. -Sí,
es para partirse de la risa. –Dijo con cara de disgusto- Será
tonta la niña ésta ¿Qué tiene de gracioso mi nombre? No te enfades
Felicidad, es que tienes un nombre muy rebuscado. Bueno, cuando trabaje
aquí, esa risita de estúpida que tiene ahora se la haré tragar. Mal
empiezas Felicidad, no tienes que hacerte enemigos, siempre hay que pensar
bien de las personas ¡Tampoco te ha dicho nada ofensivo! Felicidad
es una chica a la que le gusta pensar y hablar con ella misma aunque lo
haga en voz baja, ¡más bien para sus adentros! De lo contrario parecería
estar trastornada. La llaman: -¿Señorita
Felicidad? Mucho gusto, soy Patricia la secretaria a la que sustituirás
si eres la elegida. ¡Qué
mujer! No he podido menos que mirarla de abajo arriba. Su elegancia salta
a la vista. Debe estar rondando los sesenta años ¡Pero que sesenta años!
Para mí los quisiera cuando llegue a su edad ¿Por qué dejará el
trabajo? -¡Espero
serlo! Encantada de conocerla. Me
encanta el desparpajo que tiene esta chica ¡Además es preciosa! Y su
figura es de las que quitan el hipo. Voy a tener muy difícil llevar a
buen término la elección de mi sustituta. -¿Ha traído su currículo? -Sí, aquí lo tengo. -¡Veamos! ¿Recién salida de la universidad? -Sí, no tengo experiencia pero si todas las ilusiones del mundo concentradas en éste mi cuerpo. Como puede ver soy licenciada en empresariales con un master en bolsa. Además hablo con fluidez el inglés, el francés y el alemán ¡Ahora estoy estudiando el japonés! -Muy
bien señorita Felicidad ¡No tiene usted desperdicio! Parece
que le he gustado ¡Por favor, por favor! Patricia elíjeme a mí, ¡lo
necesito! Sé que las demás chicas deben de estar en las mismas
condiciones. Pero no me importa. Debo pensar con convicción que conseguiré
el trabajo. Le trasmitiré mi fuerza mental y me elegirá a mí. -Sí
señorita Patricia, para eso me he preparado toda mi vida. ¡Quiero ser
secretaria de dirección! Esta
chica me trasmite confianza. Se que está mal el simple hecho de descartar
a todas las demás por que Felicidad me caiga bien, ¡lo sé! Pero me da
igual, para eso soy yo la encargada de elegir a mi sustituta ¡Creo que no
me equivocaré! Además al presidente le encantará ¡Parece una modelo! -Solamente me queda preguntarle una cosa ¿Qué velocidad de escritura a máquina tiene? -¿Quiere usted decir al teclado del ordenador? -¡Cierto! -Entre
450 y 550 pulsaciones por minuto, todas ellas escritas correctamente. No
es mi fuerte ya que no me he preparado para mecanógrafa o lo que ahora
llaman introductora de datos. Pero como ve en el currículo, he sacado
unas notas insuperables en taquigrafía. Está
decidido, Felicidad será la que me sustituya en mi trabajo de secretaria
del presidente. ¡Sin lugar a dudas me lo agradecerá! Le gustan las
chicas como Felicidad. Me recuerda a mis años de juventud ¡Pobre de él
como se enamore! -¡Ya hemos terminado! Déme su teléfono para avisarla. No se cree falsas ilusiones, tanto si es elegida como si no, recibirá una llamada de notificación. ¡Suerte! Buenos días. -Gracias
señorita Patricia. No
tengo ninguna duda, le he gustado. Me elegirá a mí. Yo seré la nueva
secretaria de dirección. Ahora a cruzar los dedos. ¡Sólo me queda eso!
El teléfono suena ¿Quién será? -¿Felicidad Feliz? -Sí, yo soy. ¿Qué desea? -Le llamo para decirle que ha sido usted la elegida para ocupar la habitación en la residencia ¿Sigue interesada? -Sí lo estoy, en una hora estaré allí con mi equipaje. Gracias. -Recuerde que tiene que pagar un mes por adelantado y dejar una fianza de tres meses. -No
se preocupe. Las
cosas empiezan a rodar. La habitación que he encontrado está en una zona
residencial muy céntrica. Sus dueños son unas personas mayores
encantadoras ¡Desconfiadas, pero encantadoras! No se los reprocho. ¡No
todo el mundo va de buena fe! Bueno, iré al hotel, pagaré y tomaré un
taxi rumbo a mi nueva casa. A
Felicidad las cosas empezaban a salirle como ella deseaba. Quería
establecerse en Londres y lo estaba consiguiendo. Solamente le quedaba
conseguir el trabajo que no era poco. Si conseguía el puesto de
secretaria, no tendría problemas ya que era un trabajo muy bien pagado. A
penas tuvo tiempo de establecerse en su nueva casa. Felicidad recibió la
esperada llamada: -Felicidad al habla ¡Dígame! -Señorita Felicidad, le llamo de parte de la señorita Patricia. Secretaria de dirección. Es usted la elegida. Le espera mañana a las nueve en punto. -Gracias
¡Allí estaré! Lo
conseguí, lo conseguí. ¡Qué contenta estoy! Eso gritó y gritó. Con
la consecución del trabajo empezó la verdadera historia de la vida de
Felicidad.
Denominación de la RAE de Género |
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